¿Que aprendí cuando dejé que Dios planifique mi familia? 2da parte

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En medio de tal situación tan triste pude sentir una paz muy grande al mismo tiempo. Yo tenía plena fe que podía confiar  mi vida, mi familia y mis situaciones en sus manos. Saber que Dios tiene el control realmente me dio fuerza y una gran voluntad de servirle a él y de continuar en el camino que escogí, indistinto de las situaciones que vendrían.

Cuando ya tenía 54 años tuve un virus que dañó mi corazón. Esto fue algo inesperado y tuve que permanecer en cama un tiempo. Había trabajado como profesora suplente durante unos años y tuve que dejarlo temporalmente. Esto despertó muchos pensamientos acerca de la economía y tuve una lucha para continuar en la fe. También tuve que aceptar que iba a tardar más tiempo en mejorarme. Todos mis niños estaban en el colegio pero había que seguir preparando la comida y hacer el aseo. Hice lo que pude pero lo tomaba con más calma y descansaba cuando era necesario.

Un buen día leí de José y de todas las situaciones por las que pasó. Cuando leí el último capítulo de Génesis, Dios me habló muy fuerte. «No tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos.»  Génesis 50,21 ¡Esto me llenó de consuelo! ¡El amor de Dios y su bondad vencieron!

Pon tu confianza en el Señor con todo tu corazón

Hay quienes tienen muchos hijos. Otros no pueden tener hijos, y para ellos puede ser igual de difícil. Algunos son solteros o viudos. No se trata del tamaño de la familia; no se trata de ninguna de estas cosas. Se trata de cuánto confío en Dios en todas las áreas de mi vida. Se trata de cuánta fe tengo para dejar que él me guie de su manera perfecta y de entrar en reposo en medio de mis circunstancias.

Esto es un trabajo diario consiente y activo, donde elijo vivir en fe y donde entro en el reposo, de manera que puedo oír la voz de Dios.

He notado como simples decisiones que tomé en años anteriores me han ayudado a ser un buen ejemplo para los que me rodean, aunque yo no lo sabía. Ahora tenemos nueve valiosos hijos y veintidós fantásticos nietos por los que estamos muy agradecidos. A través de los años he visto muchas veces cómo Dios ha estado allí para mí y mi familia. Me recuerda al versículo, «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus caminos.» Proverbios 3,5-6 ¡Esto es muy cierto Él nos da todo lo que necesitamos!

Heather Crawford. Escritora Cristiana

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