¡Yo y mi casa serviremos a Jehová! 1ra parte

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Una de las razones más importantes por las que las familias entran en un estado de disfuncionalidad tiene que ver con la ausencia de decisiones adecuadas y oportunas, respecto de su aquí y ahora. Característica de las familias disfuncionales es la repetición de actitudes, conductas y patrones relacionales inapropiados. El machismo o las relaciones codependientes entre padres e hijos, son ejemplo de ello. Como así aprendieron a relacionarse, tales modelos se asumen normativos. Es decir, los propios y los únicos válidos. Así, abundan en ellos sin tomar en cuenta el que no sean apropiados y que sólo estén generando mayores desgracias para la familia toda. Tales familias van de crisis en crisis hasta su destrucción total.

Las crisis son espacios de oportunidad para evaluar y re-direccionar nuestra vida. Son coyunturas, tiempos oportunos, para la toma de decisiones adecuadas y oportunas a nuestro aquí y ahora. En nuestro pasaje nos encontramos al pueblo de Israel en una situación de crisis. Josué, su guía durante la conquista de la tierra prometida, está a punto de morir. Las cosas ya no serán como antes, sin su guía tendrán que aprender a vivir una nueva realidad en la tierra que Dios les ha dado. En tal coyuntura Josué les anima a tomar una decisión relevante pues de la misma depende como enfrentarán lo que tienen por delante.

Lo que Josué les advierte es que lo que tienen por delante no podrán enfrentarlo si siguen viviendo como lo han hecho hasta ese momento. Es decir, les advierte sobre los riesgos y peligros de seguir con la rutina aprendida y tantas veces repetida. Israel, como las familias, ha desarrollado costumbres arraigadas, hábitos que resultan del hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas. Muchas familias asumen como normales los abusos, las rivalidades y contiendas, la insatisfacción y alejamiento mutuo. Lo hacen sólo porque es lo que viven cotidianamente, sin considerar que la repetición de tales patrones no los legitima ni, mucho menos, contribuye a la salud de la familia como un todo y de sus integrantes en particular.

Josué anima al pueblo a suspender la inercia en que han caído y a tomar una decisión radical por ser propia de las circunstancias vigentes, y oportuna por cuanto se hace a tiempo y a propósito y cuando conviene. La decisión radical consiste en que elijan servir a Jehová. Es decir, que renuncien a hacer la vida de acuerdo con lo que consideran normal y se decidan a obedecer aquello que Dios ha establecido como bueno, como lo adecuado y oportuno.

En su exhortación, Josué, hace referencia a las dos tendencias más comunes en las que incurrimos cuando estamos en crisis. Josué reta al pueblo proponiendo que decidan si van a servir a los dioses a los cuales sirvieron sus padres, o si servirán a los dioses de los habitantes de la tierra que ha conquistado. Hay mucho sarcasmo en las palabras de Josué. Veamos qué es lo que Josué denuncia con sus palabras.

Vida y Palabra. Ministerio Casa de Pan

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