¿Casarse después del Divorcio, aun cuando Dios lo ve como adulterio lo convierten en no apto para el ministerio?

53

Amados, si el pecado convirtiera a los hombres en no aptos para el ministerio, ¡no habría predicadores! Todos somos pecadores por naturaleza y por práctica y eso incluye a todo cristiano. La salvación no pone fin al pecado en esta vida solo previene el castigo. No podemos ser sin pecado en la práctica actual (aun cuando Dios nos ve como tales porque hemos sido justificados y declarados justos a sus ojos), pero debemos esforzarnos intensamente para pecar menos como testimonio de lo que Cristo ha hecho por nosotros.

Aunque la mayoría de los predicadores conservadores creen y enseñan que un hombre divorciado no puede ocupar el oficio de “Obispo” o pastor, por causa del requisito de “hombre de una sola mujer” de 1 Timoteo 3:2 (otros ven él que significa “una esposa a la vez” una prohibición contra la poligamia), ¡esto en ninguna manera le prohíbe a un hombre el predicar el Evangelio de Jesucristo! En el peor de los casos, solo podría significar que estaría descalificado para servir como pastor de una iglesia. El oficio de evangelista no tiene tal prohibición y los misioneros no son necesariamente pastores. Si Dios lo ha llamado a usted y le preocupa lo del divorcio y volver a casarse colóquelo bajo la sangre de Cristo y después comience a proclamar sus “buenas nuevas” a todos aquellos que le escuchen.

Finalmente, hay aquellos quienes son víctimas inocentes del divorcio,  los esposos que, sin ellos cometer falta alguna, fueron echados a un lado por otra persona. ¿Son ellos considerados adúlteros si se vuelven a casar? Miremos lo que dice el Señor en Mateo capítulo 5: “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación (inmoralidad sexual), hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” Mateo 5:32 (Paralelo Biblia RV/Comentario Bíblico amplificado).

Deja tus comentarios