Citas de John Piper sobre el matrimonio 2da parte

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  • “Dios promete bendiciones a quienes permanecen solteros en Cristo que son mejores que las del matrimonio y los hijos. Alguien podría preguntar: ¿no sería mejor tener las dos cosas, las bendiciones del matrimonio y las bendiciones del cielo? Hay dos respuestas para esa pregunta. Una es la usted descubrirá algún día y será mejor que lo entienda ahora: Las bendiciones de estar con Cristo en el cielo sobrepasan de tal forma a las bendiciones de estar casado y criar hijos que hacer esta pregunta equivale a: ¿no sería mejor tener el océano y también tener unas gotitas de agua? Pero esa no es la respuesta que usted quería. Así que aquí va otra: Tanto el matrimonio como la soltería nos ofrecen pruebas y oportunidades únicas para nuestra santificación, para nuestra preparación hacia el cielo. Habrá recompensas únicas para cada una de ellas. Cuál será mayor no dependerá de que usted haya estado casado o soltero, sino de cómo respondió a cada una de ellas” (p. 109).
  • “Así como los cielos cuentan la gloria del poder y la belleza de Dios, el clímax sexual cuenta la gloria de los deleites inconmensurables que tendremos con Cristo en los tiempos venideros. No habrá casamiento allí (Mt. 22:30), pero existirá lo que refleja el matrimonio. Y los placeres del matrimonio, a la millonésima potencia, estarán allí. Los placeres que experimentaremos allí son de una clase que, si Dios intentara explicárnoslos hoy, sería como trata de explicar el placer sexual a un niño de cinco años. El niño podría sentir con la cabeza, pero luego diría: ‘Pásame la mantequilla de maní’” (p. 123).
  • “La principal tarea de ser padres es conocer a Dios por cómo es en sus muchos atributos especialmente cómo se ha revelado a sí mismo en la persona de Jesús y su cruz y luego vivir de forma tal con nuestros hijos que los ayudemos a ver y conocer a este Dios multifacético” (p. 142).
  • “Si Cristo alguna vez abandona y descarta a su Iglesia, entonces un hombre podrá divorciar a su esposa; y si la Iglesia, comprada por su sangre bajo el nuevo pacto, alguna vez deja de ser la esposa de Cristo, entonces una esposa podrá divorciar legítimamente a su esposo” (p. 156).
  • “Concentrarse en los efectos práctico del matrimonio socava el poder mismo del matrimonio para lograr los efectos que queremos… Dios diseñó la vida para que funcione de esa manera. Haga que Él y su Hijo ocupen un lugar central, y los efectos prácticos se añadirán. Haga los efectos prácticos ocupen un lugar central, y perderá a los dos” (p. 175).
  • “La belleza del amor fiel al pacto entre Cristo y su Iglesia brilla en su máximo esplendor cuando solo Cristo la sustenta” (p. 176).

Josué Barrios. Predicador

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