Comprensión de las señales en el cielo. 1ra Parte

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El Señor Jesús dijo que en su venida habría asombrosas señales cósmicas en el cielo    (Mt. 24:29-31). Él declaró que el sol, la luna y las estrellas dejarían de alumbrar, sumiendo a la tierra en oscuridad, y que el cielo se conmovería. Y estos fenómenos provocarían que todas las tribus de la tierra se lamentasen. Entonces, en medio de esta oscuridad, la señal (la gloria shekinah) del Hijo del Hombre aparecería. R.C. Sproul admite la dificultad de esta sección para aquellos que sostienen la posición preterista:

Este pasaje describe la parousia en imágenes vividas y gráficas de perturbaciones astronómicas. Habla de señales en el cielo que serán visibles y del sonido de una trompeta que será audible. Tal vez, ningún segmento del discurso del monte de los Olivos proporcione más dificultades para la perspectiva preterista de éste.

Y es realmente un pasaje difícil para los preteristas que admiten que dichas señales cósmicas no tuvieron lugar en la destrucción de Jerusalén. Ellos intentan explicar esto al indicar que “cielo” puede traducirse como “lugares celestiales” y que las conmociones cósmicas son a veces “una manera drástica de expresar calamidad o victoria nacional en la batalla”. Ellos sostienen que estas conmociones cósmicas, en realidad, describen un suceso en el cielo cuando el Hijo del Hombre entra a la sala del trono celestial y ejecuta el juicio. La “señal” del Hijo del Hombre, es que aquel rechazado está ahora en el cielo como lo evidencia la destrucción del templo en la tierra. Los preteristas limitan la “lamentación” de este acontecimiento a la tribus de Israel que se lamentan por ser el embate de la ira de Dios y se afligen por la perdida de la tierra, el templo, el gobierno y los amigos. Sproul argumenta: “El lenguaje gráfico que Jesús usa para describir los acontecimientos asociados es metafórico y consecuente con la poesía ferviente que usaban los profetas del Antiguo Testamento.

La explicación preterista de Mateo 24:29-31 no solo ilustra el peligro de la alegorización, sino que tampoco reconoce los pasajes del Antiguo Testamento que el Señor estaba usando como una base para sus declaraciones. Mateo 24:29 refleja la profecía de Joel, quien describe el día del Señor, que se caracterizará por acontecimientos cósmicos tales como la oscuridad originada por la disminución del sol, la luna y las estrellas. En este contexto del “día del Señor”, Joel dice que en aquel tiempo Dios “hará volver la cautividad de Judá y de Jerusalén… y allí entrará en juicio con ellas a causa de su pueblo, y de Israel su heredad”

En este pasaje, el Señor está liberando a su pueblo Israel. Dios esta juzgando a estos enemigos de Israel debido al maltrato que propinan a su pueblo, y Él “será” la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel” y, como resultado “Jerusalen será santa” (3:16-17). El Señor usa la naturaleza, como hace a menudo, para aterrar y doblegar a sus enemigos.

 

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

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