¡Dios en nosotros!

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A la gran mayoría de nosotros nos hace falta fe en nuestra propia capacidad; o más bien fe en que Dios está en nosotros y puede valerse de nosotros. Dado que Él se vale de personas para llevar a cabo Su obra, tenemos que creer que somos capaces. Nos hace falta fe en la capacidad del Señor para actuar y obrar por medio de nosotros. Precisamos atrevernos a probar, lo cual equivale a permitir que Dios pruebe por medio de nosotros.

Somos débiles, tenemos nuestras faltas, pero nuestro Dios es invencible. Aunque seamos vasijas de barro, cuando le entregamos a Él nuestra vida y nuestro corazón, Él se funde con nosotros y puede obrar a través de nosotros. «El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará».

Dios quiere que seamos humildes y dependamos de Él. También quiere que tengamos confianza en Su poder y en Su habilidad de valerse de nosotros para Su gloria, aun cuando nos consideremos incapaces. Démosle a Él toda la gloria y creamos que podemos cumplir Su voluntad, porque Él puede hacerlo por medio de nosotros. «Dios es el que produce en nosotros tanto el querer como el hacer, por Su buena voluntad».

He aquí algunas reflexiones más sobre el tema:

  • Tener fe en uno mismo es una combinación de confianza en Dios y Su infalibilidad, y de fe para actuar conforme a esa confianza.
  • Nos hace falta humildad para admitir nuestra incapacidad y al mismo tiempo reconocer la capacidad de Dios para hacer cualquier cosa por medio de nosotros. «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».
  • Al actuar con esa clase de fe, permitimos que la fortaleza de Dios se perfeccione en nuestra debilidad.
  • Es una fe que no se impone limitaciones. Es dejar que Dios determine lo que somos capaces de hacer.

Debemos tener en cuenta que por mucha fe que tengamos no todo irá sobre ruedas y no todo será coser y cantar. Dios nos ayuda, pero también tenemos que luchar para alcanzar la victoria una y otra vez. En todo caso, por muy duro que tengamos que pelear y muchas cosas que nos toque cambiar, sabemos que ganaremos. Jesús dijo: «Si puedes creer, al que cree todo le es posible».

Es necesario cultivar un ambiente de fe. Esforcémonos por creer y esperar lo mejor, convencidos de que Dios nunca dejará de velar por nosotros, sino que cumplirá las promesas de Su Palabra.

Peter Amsterdam. Servidor cristiano. Codirector de “La familia internacional”

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