¡Dios siempre está para tu familia! 3ra parte

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Esta promesa es la tercera razón para cantar por nuestra viña. Él dice que la guardará de noche y de día para que nadie la dañe. Si te das cuenta, la guardó en el pasado, la rocía en el presente y promete guardarla en el futuro, esa es una garantía de gozo porque no hay mejor lugar que ante Su presencia, donde todo crece y sentimos una paz inmensa.

Es fascinante pensar que ha confiado en nosotros aunque no sabemos nada sobre viñas. Creyó en nosotros y nos confió sus terrenos. Él no se duerme, no se cansa y te acompaña donde vayas, esa es su promesa que inspira fe y esperanza. No hay nada como la palabra que sale de la Biblia que es su boca. Nuestro Señor sabe cómo tratar con cada uno aunque a veces no nos gustan sus respuestas porque queremos que nos diga “sí”, cuando la respuesta es “no”. Confía en Él, no importa lo que digan las noticias y el periódico, la situación o el pasado no son tu guía, no estás solo, Dios guarda tu futuro y que cuidará.

Dios me libertó de mis vicios, comencé a leer la Escritura y me dijo: “Negrito, estoy contigo, traes gozo a mi corazón, te abriré puertas, te veo viajando por todo el mundo”, ¡aunque no tenía ni bicicleta! Los años han pasado y tengo uvas rojas, una hermosa familia, tres hijos que se están levantando y un nieto que a su corta edad habla en lenguas con las manos en alto.

El mejor vino hay que producirlo en casa y sentir ese orgullo santo por el producto de nuestro esfuerzo. Cuando predico, mi esposa me ve con admiración y toma nota de mis mensajes, seguro para luego recordarme cuando no soy ejemplo de lo que he dicho. Lo que es de la casa, lo propio debe inspirar orgullo y admiración porque se ha pagado el precio por ello. No puedo defraudar a mi mujer porque ella me ha hecho un hombre, confió en mí y juntos plantamos una viña fuerte y hermosa.

Estamos bajo la protección del Señor que nunca se cansa y envía a sus ángeles, ministros en fuego, para cuidarnos. Ese es su propósito, por el que escuchamos una melodía que nos endulza el oído y nos inspira gratitud. Tu familia es parte de ti, vive bien para Dios y para ellos. Donde hay vino rojo, hay esencia, carácter y respeto. No temas porque si ya sembraste, el tiempo de la cosecha no tardará y podrás celebrar. Cree que Dios cuida de ti y de tu familia, pídele que te ayude a cantar en nombre de tu viña y dale gracias porque la hará producir vino rojo con esencia y carácter.

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