¿Dónde están los verdaderos líderes? 1ra Parte

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No hay nada más alusivo que el liderazgo. Todo el dinero del mundo puede hacerlo rico, y todo el poder en el mundo puede hacerlo fuerte, pero estas cosas nunca lo convertirán en un líder. Usted puede heredar una fortuna pero nunca el liderazgo. Por supuesto que no hay una mayor necesidad en nuestro siglo veintiuno como el eficaz y competente liderazgo. Nuestro mayor desafío es el del liderazgo vacío. La necesidad número uno de todo el mundo hoy, no es el dinero, los programas sociales o tal vez nuevos gobiernos. Es el liderazgo de calidad, moral, disciplinado y centrado en principios.

Necesitamos de verdadero liderazgo en nuestros gobiernos, negocios, escuelas, instituciones civiles, comunidades juveniles, organizaciones religiosas, hogares y en cada área de la vida, incluyendo las disciplinas de la ley, medicina, ciencia, deportes y comunicaciones. No obstantes, la búsqueda del liderazgo genuino se hace más difícil.

Lo complejo, lo incierto y las inexploradas aguas del siglo veintiuno nos han conectado al mundo de la globalización, el terrorismo, la incertidumbre económica, las hambrunas, las epidemias de salud, la transformación social, los compromisos colectivos, los experimentos morales y éticos, los conflictos religiosos y los choques culturales. Estas condiciones demandan la más alta calidad de liderazgo que nuestra generación pueda producir. Sin embargo, me he sentado en lo más alto de los gobiernos y he observado las luchas de los líderes de hoy. Me he sentado en los escritorios de presidentes de diferentes países para conversar con ellos y les he escuchado expresar su falta de habilidad para tratar con los retos de sus países. He hablado con gabinetes de ministros de gobiernos en todo el mundo, y ellos abiertamente piden ayuda, asistencia y consejos. Muchos líderes simplemente no saben cómo dirigir.

No hay nada más alusivo que el liderazgo

Esta crisis en el liderazgo está en las mentes de muchas personas hoy en día. Preguntas de integridad moral, honor, valores, función de los modelos y estándares respetables, son temas de discusión en muchos programas de noticieros, y están también en los pensamientos del hombre en la calle. Escuchamos también de líderes teniendo escapadas sexuales. Escuchamos a magnates de negocios cayendo por docenas en la corrupción. Vemos líderes nacionales y los miembros de sus gabinetes siendo juzgados por sus propios gobiernos, por haber robado o por malversación de fondos. Sabemos de obispos abusando y haciendo mal uso de su autoridad y posiciones para tomar ventajas de aquellos que fueron confiados a su cuidado. ¿Dónde están los verdaderos líderes hoy?

Creo que el problema es que el liderazgo ha venido a ser una función que se ejerce en vez de una vida que se conduce. Los líderes contemporáneos intentan separar sus vidas personales de las responsabilidades públicas, y sus normas personales de sus vidas públicas. Para muchos, el liderazgo es un acto, no un llamado. Por lo tanto, cuando están en sus oficinas actúan de una manera, pero cuando salen, llevan doble vida. Esta es una contradicción del verdadero liderazgo. El liderazgo no es una técnica, un estilo o la adquisición de destrezas, sino una manifestación de un espíritu.

Dr. Myles Munroe

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