Eche a andar

333

Cada año enseño liderazgo a miles de personas en numerosos conferencias. Y una de mis más profundas preocupaciones siempre es que algunos volverán a casa después de la conferencia y nada cambiará en sus vidas. Disfrutan la actividad pero fallan en cuanto a poner en práctica  las ideas que les han sido presentadas. Continuamente les digo: “Sobrestimamos la conferencia y subestimamos el proceso. Cada sueño realizado ocurrió gracias a la dedicación de un proceso. (Esa es una de las razones por las que escribo libros y grabo programas en audio casetes; así la gente puede involucrarse en el proceso resultante de crecimiento)”.

De forma natural la gente tiende a la inercia. Esto es lo que hace que el auto mejoramiento sea una batalla tan dura. Pero es también por lo que en el corazón de cada éxito yace la adversidad. El proceso de triunfar viene a través de fracasos reiterados y la lucha constante para llegar a un nivel más alto.

La mayoría de la gente acepta de mala gana que si quieren triunfar, tiene que hacerlo pasando a través de algún grado de adversidad. Tienen que reconocer que para progresar es necesario sufrir algún revés. Pero yo creo que el éxito viene si usted lleva ese pensamiento un paso más adelante. Para hacer realidad sus sueños, tiene que aceptar la adversidad y hacer de los fracasos una parte normal de su vida. Si no está teniendo fracasos, probablemente no está realmente avanzando en la vida.

No importa cuales sean sus objetivos en el campo del arte, los negocios, el servicio cristiano, los deportes o las relaciones humanos. La única forma en que usted puede salir adelante es fracasando temprano, fracasando a menudo, y transformando sus fracasos en victorias.

John C. Maxwell

Deja tus comentarios