Familia: Conflictos y reconciliación

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La relación familiar puede ser atesorada y perfeccionada sólo con un gran espíritu de sacrificio. Requiere una rápida y generosa disponibilidad de todos y cada uno a la tolerancia, compresión, al perdón, y sobre todo a la reconciliación. Se cree que ninguna familia ignora el desacuerdo, las tensiones, el egoísmo, y los conflictos que atacan con violencia y a veces lastiman irremediablemente la unión. De aquí las variadas maneras de división en el entorno familiar. Mas sin embargo al mismo tiempo, cada familia está llamada por el Dios de la paz a hacer la experiencia gozosa y renovadora de la reconciliación.

De esto se trata la unión reconstruida, de la unidad familiar  nuevamente encontrada. La participación en la reconciliación y en el banquete del único Cuerpo de Cristo brinda a la familia cristiana la gracia y el compromiso de superar toda división y transitar hacia la plena verdad que quiere Dios, pues de esta manera se responde al deseo del Señor el cual es que permanezca la unión familiar.

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