Génesis 43:7-20

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  1. y ellos contestaron: –Es que él nos preguntaba mucho acerca de nosotros y de nuestra familia. Nos dijo: ‘¿Vive todavía su padre? ¿Tienen otro hermano?’ y nosotros no hicimos más que contestar a sus preguntas. ¿Cómo íbamos a saber que nos diría: ‘Traigan a su hermano’?
  2. Judá le dijo a su padre Israel: –Si queremos vivir, deja que vaya el muchacho bajo mi cuidado, y nos iremos en seguida. Así no moriremos ni tú, ni nosotros, ni nuestros hijos.
  3. yo te respondo por él; a mí me pedirás cuentas de lo que le pase. Si no te lo devuelvo en este mismo lugar, seré el culpable delante de ti para toda la vida.
  4. Si no nos hubiéramos demorado tanto aquí, ¡ya hubiéramos ido y venido dos veces!
  5. Entonces su padre les contestó: –Puesto que no hay otro remedio, hagan esto: lleven en sus costales un regalo para ese hombre. Llévenle de lo mejor que el país produce: un poco de bálsamo, un poco de miel, perfumes, mirra, nueces y almendras.
  6. Lleven también el doble del dinero, y entreguen personalmente el dinero que les devolvieron; tal vez fue un error.
  7. ¡Vamos!, tomen a su hermano y vayan otra vez a ver a ese hombre.
  8. Que el Dios todopoderoso le haga tener compasión de ustedes, para que deje libre a su otro hermano y a Benjamín. En cuanto a mí, si he de quedarme sin hijos, pues ¡me quedaré sin hijos!
  9. Los hijos de Jacob tomaron los regalos, el doble del dinero, y a Benjamín, y se fueron a Egipto. Cuando llegaron ante José,
  10. y José vio que Benjamín estaba con ellos, le dijo al mayordomo de su casa: –Lleva a estos hombres a mi casa, y mata una vaca y prepárala, porque ellos comerán conmigo hoy al mediodía.
  11. El mayordomo hizo tal como José le ordenó, y los llevó personalmente,
  12. pero ellos se asustaron porque los llevaban a la casa de José, y se dijeron: –¡Esto es un pretexto! Nos han traído aquí por el dinero que nos devolvieron la vez pasada. Van a atacarnos y hacernos trabajar como esclavos, junto con nuestros animales.
  13. Así que al llegar a la puerta de la casa, se acercaron al mayordomo para hablar con él,
  14. y le dijeron: –¡Ay, señor! La otra vez vinimos de veras a comprar trigo,
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