Gobierno de China cierra iglesia y cambia la cerradura para impedir el acceso a los fieles

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El Partido Comunista chino cerró una de las mayores iglesias cristianas en Pekín. La Iglesia Shouwang, que es bien conocida y tiene cerca de mil miembros, además de tener las puertas cerradas tuvo todas las cerraduras intercambiadas para impedir que los miembros regresaran al edificio.

Una actitud reciente en China y ha molestado a las autoridades del régimen comunista, es que los miembros toman el liderazgo de la iglesia para que no se detiene cuando sus pastores son detenidos.

La Iglesia Shouwang fue titular en todo el mundo hace cinco años, cuando enfrentó a los líderes chinos y se negó a registrarse en el gobierno, como una iglesia oficial, autorizada. Debido a esto, el pastor principal, Tian Jin-ming, permanece bajo arresto domiciliario.

En el enfrentamiento final, más de 20 policías y funcionarios del gobierno chino allanaron los niños de escuela dominical, el sábado (23) y dijeron a los líderes de la iglesia que la congregación ya no podía cumplir, de acuerdo con la International Christian Concern (ICC).

Las autoridades chinas ordenaron también el pastor, Zhang Xiaofeng, director de Shouwang Iglesia firmó un documento en el que la Iglesia “lleva a cabo actividades como una organización social sin necesidad de registro, lo cual viola Asuntos reglamentos y normas religiosas en el Registro y Gestión de las Organizaciones Sociales”.
Shouwang es una de las mayores iglesias domésticas de Pekín, de acuerdo con el ICC.

Las iglesias están obligadas a registrarse en China. El registro viene con restricciones sobre cómo la fe cristiana puede ser practicada.

“La desconsideración de China por la libertad religiosa para sus 1.400 millones de ciudadanos es deplorable”, dijo Gina Goh, gerente regional del ICC.

“Los cristianos fuera de las iglesias sancionadas por el Estado ya no pueden adorar sin miedo de acoso, detención o incluso prisión. Hay una presión creciente para exaltar al Partido Comunista sobre Dios. La comunidad internacional debe seguir presionando a China por sus abusos contra los derechos humanos hasta que esté dispuesta a hacer cambios positivos”, sugirió Gina.

El presidente de China Aid, Bob Fu, dijo que “la opresión de China contra las iglesias domésticas no será aflojada. Una represión sistemática, en nombre de la ley, continuará ocurriendo en el país”.

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