¡Gozo cumplido!

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Reflexión sobre: 1ª. Juan. 1:1/14         

“Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido”

Permitirme que inicie esta reflexión prescindiendo de   cualquier encabezamiento que pudiera dar lugar a exponer la herejía contra la cual el apóstol previene a sus lectores; bástenos observar por la lectura de esta porción; que el apóstol comienza presentándose como testigo ocular, de la aparición o manifestación del Verbo de vida; añadiendo que la vida que sus ojos vieron y que como consecuencia testifica y anuncia junto con todos sus contemporáneos, “es la vida eterna” que era con el Padre desde la eternidad y que se nos ha manifestado y hace hincapié; que todo ello fue considerado de una forma real, por tres de los sentidos corporales que nos cita: ·lo que han visto nuestros ojos y hemos contemplado, lo que hemos oído y lo que nuestras manos han palpado”  haciéndonos notoria de esta forma la identificación de Jesús con el Padre desde el principio.

Es cierto que este versículo 3, es la repetición del  primero, pero lo que se nos ha estado revelando, tiene dos razones de ser; la primera es que todos sus lectores (nosotros) podamos participar de una sociedad con los apóstoles; es decir que participamos de la unión que vincula a todo creyente a Cristo, y por medio de Cristo a Dios ya que nuestra comunión –o sociedad- es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.

En segundo lugar deja estas cosas escritas, como fiel testimonio verdadero, Léase (Juan 21:24) para que nuestra fe en esa vida eterna, que nos ha sido anunciada, que estaba en el Padre y que ha sido manifestada; sea más que suficiente para que nuestro gozo sea cumplido

Gozo cumplido

Sin duda alguna que este es el propósito de Dios para todos los creyentes, que tengamos gozo y que este sea cumplido.

En la vida de un creyente, el gozo es de absoluta necesidad y por lo que se deduce de la lectura citada; la nota especial y predominante es la  Comunión, y no cabe ninguna duda que existe una relación necesaria e íntima entre –Comunión y Gozo; el gozo será posible y real en la medida que nuestra comunión sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo.

Es el mismo Señor Jesucristo quien dijo: permaneced en mi amor…Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido, (Jn.15:9/11)  y nos descubre que el gozo es una condición del alma, enteramente e independiente de las circunstancias que nos rodeen. (Jn.16:22)

Job dice: el hombre nace para la aflicción; (Job.5:7)  creo que en el vacío absoluto de un Dios y sin ninguna esperanza de vida eterna, puede ser que así sea; pero en la realidad de un Dios que ama al hombre hasta el punto de dar a su Hijo por su rescate y ofrecerle en él vida eterna, es imposible, aflicción permanente para el creyente.

No olvidemos que el anuncio principal del evangelio es: Os doy nuevas de gran gozo; ya Nehemías 8:10, proclama: no os entristezcáis, porque el gozo de Dios es vuestra fuerza; es decir, que existe una reciprocidad de gozo, entre Dios y nosotros. El se goza de nuestra dicha y posición venturosa, puesto que nos invita a que nos gocemos con él, por haber encontrado la oveja perdida, como hay gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente. (Lc.15:6/7)  y nosotros debemos gozarnos siempre porque es grande nuestro galardón en los cielos. (Mt.5:12)

Gozo  –  goces

Es necesario que recordemos aquí, que existe diferencia de Gozo y goces. El goce es posesión, esto es, apoderarse de una cosa temporal que nos es ajena, para nuestro disfrute; el goce es disfrutar de algo que se ha conseguido por la dominación de nuestras emociones, también es usufructo, que no es más que aprovecharse de algo que se obtiene de una cosa predeterminada para ello, por consiguiente se relaciona con emociones dominadas por elementos externos condicionados según las circunstancias de la vida natural.

El gozo es diferente a todo esto, es fruto del Espíritu, (Gal.5:22) y esto debe hacernos comprender que es posible el gozo, independientemente de las circunstancias que nos puedan rodear, como dolor, goces, dicha, disfrute, todo esto pasajero.

Pablo nos dice: como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, más poseyéndolo todo (2ª.Cor.6:10)  El gozo es una condición del espíritu y alma en continua comunión con el Padre y el Hijo, por eso se nos dice: gozaos en el Señor siempre,  lo cual implica comunión y cumplido gozo: Es como el fondo del océano, ajeno e independiente de los cambios que puedan originarse en su superficie.

Mis queridos todos, el gozo es de suma importancia y de necesidad absoluta para la vida cristiana verdadera. Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Espíritu Santo (Rom.14:17) 

  1. Ibáñez

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