¿Iniciar un plan de crecimiento personal?

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  • Se debe tener conciencia de la necesidad de crecer. Muchas son las personas que quieren cambiar las cosas que pasan alrededor de su vida, dejar de estar menos preocupadas, y que todo les salga bien. En realidad, quieren cambiar sus circunstancias, pero ellas no quieren cambiar. El mundo no cambia de adentro hacia afuera, sino al revés: inicia en tu interior y se proyecta a tus circunstancias.
  • La voluntad de crecer. También debes tener la voluntad de crecer y dar los pasos necesarios para lograrlo. El progreso no puede darse de manera automática, lo tienes que generar. Recuerda esto: el maná ya dejó de caer, ahora hay que salir, sembrar, cultivar para cosechar. De no hacerlo, morirás de hambre. Dispón tu voluntad cada día para avanzar.
  • Conviértete en un aprendiz continuo. Una encuesta universitaria llevada a cabo hace unos años reveló que casi un tercio de todos los médicos estaba tan ocupado en su trabajo que iba dos años atrasado de los más recientes avances en su campo. ¡Que Dios ayude a sus pacientes! Si quieres ser un aprendiz continuo, ¡tienes que apartar tiempo para eso! Henry Ford dijo: “He observado que las personas con éxito avanzan durante el tiempo que otros desperdician”.
  • Sé decidido. Constancia es la clave del crecimiento permanente. Para mantenerse creciendo y estar entre los mejores, hemos de ser constantes. Debemos trabajar permanentemente. Todos los días. Y cuando alcancemos la cumbre, fijemos nuestra mirada en el horizonte, para encontrar una montaña más elevada, la cual deberá ser nuestro próximo reto. Recuerda que cuando obtengas algo bueno, todavía queda algo más: lo excelente.
  • Identifica las áreas de crecimiento. ¿En qué eres bueno? ¿Cuáles son tus habilidades? Dedícate a crecer en tu potencial, con el tiempo te darás cuenta que te volverás un experto en aquello que sabes hacer, y a la vez, descubrirás nuevas habilidades que desconocía poseer. Compra libros, asiste a conferencias sobre tu especialidad, ve programas pertinentes, que te permitan crecer en el área que necesitas. Según los expertos una persona se vuelve perita en algo invirtiendo 10,000 horas en el aprendizaje de ese algo.
  • Sé sordo a la mediocridad. Escucharás aguafiestas que te dirán: no lo puedes lograr, no tienes el don, eso es imposible, etc. No permitas que nadie te ponga límites. Mantente sordo ante las “especulaciones” de los mediocres. Para el ser humano decidido y valiente no hay límites. Solo escucha tu conciencia: “Puedo hacerlo, tengo la habilidad, Dios me dio el talento, poco me falta para lograrlo.”
  • Recicla tus errores. Nadie puede crecer si no aprende, adquiriendo experiencia de las frustraciones y equivocaciones. Para eso son los errores: para enseñarnos y hacernos madurar, no para estarlos repitiendo. Imaginemos por un momento a alguien que quiere avanzar, pero hace las cosas siempre de la misma manera. Al lugar más lejos que podrá llegar es al ladrillo donde está parado. Los errores son tus aliados, aprovéchalos.
  • Nunca te detengas. Podrías llegar a pensar que tu tiempo ha pasado, o inventarte excusas como “yo ya estoy en lo que estoy”. Independientemente de tu edad, tú puedes seguir creciendo. A menos que ya no respires, no hay una razón lo suficientemente poderosa para detenerte. Y si aún eres muy joven, tienes todas las razones del mundo para crecer.
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