Interpretar el pasaje profético literalmente. 1ra parte

113

De todas las reglas para la interpretación de la profecía, ésta es la más importante. Pero cuando hablamos de una interpretación literal, ¿qué queremos decir realmente dado que para todos es obvio que muchos pasajes proféticos están repletos de símbolos y figuras retóricas? Interpretamos literalmente cuando abordamos las palabras de un pasaje bíblico básicamente del mismo modo que lo haríamos con cualquier otra literatura o cualquier conversación común y corriente.

Por ejemplo, si le dijera que acabo de ver tres perros marrones en la calle, usted interpretaría esta afirmación de manera literal. Usted no intentaría encontrar un significado encubierto en mi comentario, sino que daría por hecho que vi tres (no cinco) perros (no gatos) marrones (no negros) en la calle (no en el parque). Si en la vida cotidiana no usáramos una interpretación literal haríamos que nuestra comunicación fuera confusa y fundamentalmente inútil. Y nuestro modo de abordar la Palabra profética es muy similar.

El método literal de la interpretación, es aquel que le da a cada palabra básicamente el mismo significado exacto que tendría en su uso habitual, común y corriente… se llama método de énfasis histórico-gramatical… y el significado debe determinarse mediante consideraciones tanto gramáticas como históricas.

“Para determinar el uso habitual, común y corriente del lenguaje bíblico”, escribió Paul tan, “es necesario considerar las reglas de gramática y retórica aceptadas, así como los datos históricos y culturales de la época bíblica”.

La interpretación literal tiene entendido que, en la comunicación común y en las Escrituras, las figuras retóricas son valiosas como herramientas de comunicación. Nuevamente, si yo le dijera: “La otra noche estaba sentado en el patio, y había millones de mosquitos allí afuera”, usted inmediatamente identificaría “millones” como una figura retórica (en este caso, una hipérbole), al darse que no pudo haber contado los mosquitos, sino que simplemente estaba diciendo que había una gran cantidad de estos. Usted interpretaría mi afirmación dentro del uso común del lenguaje. Si una persona dice: “¡Me estoy congelando!”, nosotros tomamos esa afirmación comúnmente. No damos por supuesto que su temperatura ha descendido a cero grados, sino, antes bien, que siente mucho frío. Por lo tanto, la interpretación literal no es un “letrismo” rígido o una “compresión mecánica del lenguaje” que ignora los símbolos y las figuras retóricas. Debido a la cantidad de símbolos y figuras retóricas en la profecía bíblica, necesitamos definir con más detalle el enfoque de la interpretación literal (común, habitual, acostumbrada).

La interpretación literal debe constituir la manera principal y la básica de abordar el texto de las profecías bíblicas. En términos generales, la interpretación literal es un sistema basado en el enfoque histórico-gramatical de la hermenéutica. (Hermenéutica es la ciencia de la interpretación bíblica. Ésta establece las leyes y los principios que conducen al significado del texto bíblico). Siempre que abordamos un pasaje profético, nuestro compromiso sebe ser entender ese pasaje de acuerdo a las leyes aceptadas del lenguaje, sin buscar ninguna interpretación mística o figurativa.

Un autor anima al intérprete de las Escrituras a “comprometerse en un punto de partida, y ese punto de partida es entender un documento de la mejor manera posible en el contexto de un campo de acción común, habitual, acostumbrado y tradicional que incluya la facilidad de comprensión”. Por ejemplo, Dios le dijo a Abraham que Él le daría a él y a sus descendientes la tierra de Canaán como heredad perpetua y que Él sería su Dios (Gn. 17:8), ¿cómo deberíamos abordar este pasaje? La interpretación literal lo consideraría como una promesa de Dios relativa a una relación y aun territorio. La interpretación literal tomaría esta información tal cual es, sin buscar un significado místico, pues no hay nada en el pasaje que nos fuerce a tal cosa.

Este enfoque general proporciona el fundamento para una verdadera interpretación. Sin embargo, ésta no es toda la historia, como Elliott Johnson comenta:

Hemos descubierto que un principio normativo debe ser un principio general, pero un principio general no puede legislar uno o varios significados particulares. Antes bien, un principio general solo puede especificar los límites generales de un significado textual. Así pues, nuestra definición de literal seria adecuadamente designada como un sistema de límites. Este sistema especifica el principio general… que cualquiera clase de texto es coherentemente interpretado en su propio contexto. Como ejemplo, la palabra “serpiente” comúnmente significa “animal” y solo un animal. Pero este uso y significado común no legisla que la palabra “serpiente” de Génesis 3:14 deba significar simplemente un animal. Por otro lado, el sistema literal comienza por reconocer a la “serpiente” como un animal. Después analiza el contexto inmediato o extendido en busca de otros indicios del significado. La serpiente habla (3:15), y habla como el enemigo de Dios. Así pues, en el sistema literal, esta serpiente es más que un animal; es el enemigo de Dios… El valor que tiene este sistema literal es que significa un rol normativo para el contexto textual en la interpretación y una práctica normativa de la interpretación. De este modo, excluye ideas extrínsecas al texto.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

Leer más: Interpretar el pasaje profético literalmente. 2da parte

Deja tus comentarios