La disciplina de los hijos. 2da parte

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La mejor recompensa para estas tareas es el reconocimiento verbal y privilegios. Para niños más pequeños una gráfica con nosotros sonriente o estrellitas funciona bien.

El castigo por desobedecer debe ser determinado por la edad del niño y la frecuencia de la violación. Recientemente compartí este principio con los padres de un adolescente totalmente indisciplinado. La madre dijo: “No funcionará, porque nuestro hijo realmente no tiene interés en ninguna cosa”. Esto no resultó ser el caso. El muchacho tenía gran interés en su auto y en sus amigas; sin embargo, sus padres lo usaban para recoger y traer al hogar a sus otros hijos, y su amiga era la persona que ellos utilizaban para cuidar de los niños cuando ellos tenían que estar ausentes. Los padres no estaban dispuestos a sacrificarse a sí mismos para disciplinar a su hijo.

Disciplina/equidad/recompensas

Si estableces reglas, haz que las cumplan. Esto es algunas veces difícil para los padres, pero la disciplina debe ser firme para que sea efectiva. No hagas tu mismo las tareas para evitar un enfrentamiento. Asegúrate de no esperar del niño más de lo que él es capaz de hacer. Si las pautas establecidas incluyen castigo cuando las mismas sean violadas, entonces aplica el castigo. Recuerda que los principios que tú estás tratando de establecer se desarrollan en los años tempranos y deben durar por el resto de sus vidas. Una regla simple para ser justos con los hijos es recordar que Dios es para los padres lo que los padres son para sus hijos. Nunca establezcas disciplinas más severas sobres tus hijos que las que quieras que Dios estableciera para ti. Dios no espera que seamos cristianos maduros y llenos del Espíritu inmediatamente al recibir la salvación. Una expectativa demasiado alta solamente nos desalentaría y nos alejaría de Dios. Aplica la misma paciencia amorosa con tus hijos.

Además de tener reglas y castigos, los padres deben desarrollar un sistema de recompensa. En la misma forma en que Dios nos recompensa por nuestro trabajo y obediencia, deberíamos nosotros recompensar a nuestros hijos. Vivir en un hogar donde todo es reglas y castigos no es muy propicio para el crecimiento espiritual. Los padres que funcionan de esta manera son en realidad egoístas. Ellos quieren todo a su manera , y los hijos son considerados una irritación más bien que una bendición.

Los niños que no son lo suficientemente mayores para trabajar fuera del hogar debería tener la forma de ganar algún dinero dentro de la familia. Estos trabajos pueden oscilar entre tareas de trabajos reales, tales con fregado del auto o corte del césped, hasta proyectos especiales, tales como un estudio bíblico o memorización de porciones de la Escritura. Las tareas deberían ser orientadas hacia las habilidades de cada niño.

Donde comenzar

Las decisiones acerca de desarrollar disciplina financiera en los niños deben ser alcanzadas por ambos padres. Comience con una conferencia acerca de metas familiares. Separe un fin de semana y un lugar donde puedan estar solos. Estén dispuestos a transigir en las áreas donde haya desacuerdo. La transigencia es la que equilibrará los extremos. El próximo paso es una sesión familiar en la que los hijos puedan aportar sus ideas y objeciones. Demuéstrenles su disposición a transigir, sin perder la vista que sus metas son enseñarles los principios financieros de Dios. Cerciórense de que el plan abarque lo siguiente:

Ahorros. Los ahorros deben estar relacionados con un futuro acontecimiento o compra, tales como una bicicleta o un viaje de paseo al campo. Esto permite que los resultados de los ahorros se puedan ver y disfrutar.

Presupuesto. Desde una edad temprana el dinero que el niño gana debe estar en un presupuesto. Si se trata de un niño muy nuevo, el presupuesto puede sencillamente consistir en una porción dada a Dios y el resto racionado para una semana. En la adolescencia, el dinero debe estar dividido en categorías normales, tales como diezmo, ropa, diversiones, universidad, y otras similares. En los años juveniles el presupuesto debe incluir una cuenta de cheques y una de ahorros con la teneduría del libro correspondiente. Para el tiempo de la graduación, los padres deben  tener confianza total en que sus hijos pueden funcionar en una sociedad de dinero de papel, sin tener que tomar prestado para subsistir.

Diezmo. Estimula a diezmar, no lo exijas. Explica que el dar es una bendición y una demostración de sometimiento a la autoridad de Dios. Si fuese posible, hagan los preparativos necesarios para que ellos puedan ver el uso final del dinero que ellos aportan. Si es posible consigue que la iglesia dé el dinero a una familia especifica o misioneros, y ayúdenlos a comunicarse con los recipientes del dinero ¿Difícil? Sí. Pero ¿gratificadora? Sí, por toda la vida.

Préstamos. La gran mayoría de las personas tomarán dinero prestado durante sus vidas de adultos. Los padres pueden enseñar a sus hijos las realidades de una deuda por permitirles tomar dinero prestado de acuerdo con un rígido plan de devolución con intereses. El propósito de demostrar las realidades de tomar dinero prestado. Recuerda que si no haces esto, a la larga un acreedor lo hará.

El rico domina a los pobres, y el deudor es esclavo del acreedor. Proverbios 22:7

Deseos. Equilibra la disciplina con amor. Dios dice que si nos deleitamos en Él, Él proveerá los deseos de nuestro corazón en la medida de que sus hijos se deleitan en ustedes honor y obediencia estén dispuestos a bendecirlos como corresponde. Esto demostrará que la disciplina de ustedes es realmente un acto de obediencia a la Palabra de Dios.

Larry Burkett

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