¡La familia! 1ra parte

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La familia ha sido y es un objetivo prioritario del reino de tinieblas. Desde el principio  ha  querido  destruirla  (esta  verdad  de  base  no  exime  de responsabilidad  al  ser  humano)  porque  sabe  que  atacando  la  célula  más importante de la sociedad puede abortar el plan de Dios, que se revelaría a través de una familia y su descendencia. Está profetizado ya en Génesis 3:15. La simiente, un hijo de la mujer, golpearía la cabeza de la serpiente. Esa simiente se canalizó a través de la familia de Abraham y Sara hasta llegar  al  Mesías,  que  derrotó  al  diablo  en  la  cruz del  Calvario  (Hechos 3:25,26) (Gálatas 3:8). Por ello, la descendencia de Abraham, los israelitas y judíos, han sido perseguidos de forma metódica y constante a través de la historia; así como el nuevo hombre (la congregación de Dios), nacido de la muerte y resurrección de Jesús.

Matar niños y destruir la familia ha sido un objetivo prioritario en la estrategia del diablo mediante hombres idólatras e impíos.  Lo  ha  hecho  a  través  de  los  sacrificios  de niños  a  Moloc  en  la antigüedad, y mediante el aborto en la actualidad; a través del asesinato directo, (recuérdense los casos del edicto de Faraón en Egipto y de Herodes al nacer Jesús); la infidelidad conyugal, la promiscuidad sexual y mintiendo acerca  del  verdadero  propósito  de  la  familia  dado  por  Dios  a  todas  las generaciones. Desde la caída en pecado (Génesis 3:7-10, 16-21) la familia sufrió el ataque de los ángeles caídos. Su naturaleza de pecado, mentira, muerte  y  destrucción  penetró  al  ser  humano,  que  dio  expresión  a  esa naturaleza en toda la creación de Dios: Adán le echó la culpa a Eva. Caín mató  a  Abel.  La  maldad  se  extendió  tan  rápidamente que  Dios  intervino destruyendo el mundo antiguo (Génesis 6:1-8), excepto a la familia de Noé.

Dios salvó una familia con tres hijos y sus tres mujeres. De estas cuatro familias volvería a poblarse la nueva tierra surgida del agua.

Pastor Virgilio Zaballos 

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