¡La gente desea sentir que se le necesita! 1ra parte

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¿Alguna vez se ha detenido a preguntar a alguien una dirección?
Baja  la ventana del auto y le dice a un transeúnte: “¿Me puede decir cómo llegar al mercado de Larry?” Casi todas las veces, la gente deja de hacer lo que está haciendo para ayudarle aunque eso signifique cruzar la calle o detener el tráfico. Algunos repiten la dirección para asegurarse que usted la ha entendido. ¿Por qué? Porque cuando alguien siente que sabe algo que usted no sabe, eso le estimula el ego. Todos queremos ser expertos, aunque sea por un momento. El ayudar nos da una gran sensación de superioridad y de realización, lo que se traduce en un mayor sentido de autoestima. Y todo surge de la idea universal de que alguien nos necesita.

La gente necesita saber que necesita de la gente

El magnate y Filántropo Andrew Carnegie dijo: “Es un gran paso en su desarrollo cuando usted acepta que otras personas pueden ayudarle a hacer un mejor trabajo del que podría hacer solo” Tristemente, muchos nunca llegan a ese nivel de madurez o perspectiva. Todavía quieren creer que pueden alcanzar la grandeza por sí mismo.

El destino de cada individuo está atado al de muchos otros. No podemos ser como aquel náufrago que se sienta en un lado del bote salvavidas sin hacer nada mientras los demás, al otro lado trabajan duro para evitar hundirse, y dice: “¡Gracias a Dios que el hoyo no está de mi lado!” Todos necesitamos a la gente y no lo sabemos, entonces si estamos en problemas.

La gente necesita saber que es necesitada.

El caricaturista Charles Schultz con frecuencia captaba los deseos del corazón humano en su tira cómica Charlie Brown. Él comprendía las necesidades de las personas. Es una de sus creaciones. Lucy le pide Charlie Brown que le ayude a hacer su tarea. “Te lo agradeceré eternamente” le promete ella.

“Me parece bien. Nunca he tenido a alguien que este eternamente agradecido conmigo”, responde Charlie. “Solo tienes que estar 4 de 10 para saber cuántas manzanas le quedaban al granjero.

Lucy le dice: “¿Eso es todo? ¡Tendré que estar eternamente agradecida sólo por eso? ¡Me han robado! ¡No puedo estar eternamente agradecida por tan poco, fue muy fácil!

Con una mirada de desánimo, Charlie le responde: “Bien, entonces dame lo que te parezca justo”.

“¿Qué tal si sólo te digo, gracias?”, dice Lucy.

Charlie se va y en el camino se encuentra con Linus quien le pregunta: ¿Dónde has estado Charlie Brown?”

“Ayudando a Lucy hacer su tarea”

“Y te lo agradeció?”

“Sí, pero aun precio muy reducido”

Si alguna vez se ha sentido como Charlie Brown, sepa que no está solo. Todo ser humano desea tener una vida con sentido. Todos deseamos saber que se nos necesita y que lo que ofrecemos a los demás es de valor.

John C. Maxwell

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