La perspectiva del arrebatamiento midtribulacional

61

Las dos posiciones principales sobre la hora del arrebatamiento siguen siendo la perspectiva pretribulacional y la postribulacional. Una perspectiva menos popular, pero mediadora, es la del midtribulacionismo.

Creencias distintivas

Esta perspectiva coloca el arrebatamiento en la mitad del período de siete años de tribulación, o después que hayan transcurrido tres años y medio. Como Ryrie explica: “En esta perspectiva, solo la última mitad se la semana septuagésima de Daniel es tribulación. Motivo por el cual el midtribulacionismo se describe a veces como una forma de pretribulacionismo, dado que enseña que el arrebatamiento ocurrirá antes de la última mitad de la tribulación de siete años”.

Un partidario de esta perspectiva prefiere que se denomine “teoría del arrebatamiento de la semana midseptuagesima”, al mencionar que su perspectiva “se conoce popularmente como la teoría midtribulacional, pero dicho término da lugar a posibles malas interpretaciones”: que los proponentes de la semana septuagésima están apoyando realmente el arrebatamiento y la segunda venida se consideran dos sucesos distintos, separados por un período de tiempo. También coinciden en el hecho de que la iglesia es retirada del mundo y llevada al cielo antes del tiempo de la ira de Dios. Aquellos que sostienen la perspectiva midtribulacional ofrecen varias líneas de evidencia.

  1. A la iglesia se le prometió persecución y tribulación, dado que todos los que vivan piadosamente experimentarán tales cosas. Esto lleva a concluir que la tribulación está en armonía con el llamado de la iglesia. Por consiguiente, la iglesia puede esperar experimentar las aflicciones de la primera mitad de la septuagésima semana.
  2. Tanto en Daniel como en Apocalipsis el enfoque radica en la última mitad de la septuagésima semana. Es durante estos últimos tres años y medio que el anticristo se convierte en un dictador, la abominación desoladora se establece en el templo de Jerusalén y los juicios más grandes se derraman sobre la tierra (cp. Dn. 7:25; 9:27; 12:7, 11; Ap. 11:2; 12:6, 14; 13:5).
  3. En la mitad de la septuagésima semana sucederán algunos grandes acontecimientos que afectarán drásticamente la vida de este planeta. Se concluye que este acontecimiento debe ser al arrebatamiento de la iglesia. La mayoría de los midtribulacionistas han relacionado el arrebatamiento con el sonido de la séptima trompeta de Apocalipsis 10:7 y 11:15. Se argumenta que la séptima trompeta (que es la última de la serie de siete) es la misma “final” trompeta mencionada en 1 Corintios 15:52, donde se habla del arrebatamiento de la iglesia. Por lo tanto, se considera que en ese momento la iglesia es retirada.

Relacionado con el sonido de las siete trompetas está el relato de Apocalipsis 11 de los dos testigos que son llevados al cielo y que se dice que representan simbólicamente a la iglesia. Concerniente a este tercer punto, se cree que la séptima trompeta da inicio a la gran tribulación, porque Apocalipsis 11:18 también dice que ahora ha llegado el día de la ira de Dios. “Ira es una palabra reservada para la gran tribulación… ahora ha llegado el día de tu ira” (11:18 CST). Esto significa que nada de lo que procede en los sellos y las trompetas puede considerarse correctamente como la ira”.

En esta perspectiva, por consiguiente, la ira de Dios derrama solo en la segunda mitad de la septuagésima semana, conocida como la gran tribulación. Los juicios de los sellos que están antes en el libro de Apocalipsis, así como los primeros juicios de las trompetas no se consideran parte de la ira de Dios; pero en cambio se dice que son la ira del hombre o la ira de Satanás. La iglesia experimentará la ira del hombre y de Satanás en la primera mitad de la tribulación y anuncia la traslación de la iglesia de la tierra en el arrebatamiento.

Aquellos que sostienen una perspectiva midtribulacional encuentran necesario refutar la idea de inminencia. Obviamente no se puede sostener un arrebatamiento midtribulacional y creer en el inminente regreso del Señor, dado que la primero mitad de la septuagésima semana tiene sucesos notables que aún deben cumplirse y que sirven como claras señales que indican la pronta venida de Cristo. La septuagésima semana comienza con la firma de un tratado entre el anticristo y la nación de Israel. Y según la perspectiva midtribulacionista, los terribles juicios de los sellos y los seis juicios de las trompetas tienen lugar antes de la mitad de la tribulación. Nada de esto es secreto e inadvertido por el mundo; por consiguiente, es necesario que el midtribulacionismo niegue el inminente regreso del Señor. En esto se parece al postribulacionismo.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

Deja tus comentarios