La terminología de la tribulación

399

La Escrituras emplean varios términos al hacer referencia a los siete años previos a la segunda venida de Cristo. Estos términos revelan algo de la naturaleza de este período de tiempo.

  1. El día del Señor. La frase “día del Señor” se usa en la Biblia para enfatizar las intervenciones especiales de Dios en la historia humana. Se enfatiza su victoria sobre sus enemigos y su soberanía sobre el universo. La frase se usa en un sentido no escatológico cuando en el pasado quedó demostrada la autoridad del Señor sobre el mundo al ejecutar su juicio sobre las naciones gentiles e Israel. La frase también se usa respecto al futuro, cuando el Señor intervenga en la historia humana para juzgar a las naciones, disciplinar a Israel y establecer su dominio en el reino mesiánico (p. ej. Is 30:23-25; 34:1-8; 35:1-10; Jl. 2:28-32; 3:1-21, Sof. 3:8, 16-20; Zac. 14:1-21).

El futuro día del Señor incluye tinieblas (juicio en la septuagésima semana) y luz (bendición en el reino mesiánico). También observamos que el aspecto del juicio del día del Señor incluye un aspecto amplio (todo el período de siete años de la septuagésima semana de Daniel) y un aspecto especifico (el suceso en sí de la segunda venida y los juicios que son parte de la venida).

  1. La tribulación y la gran tribulación. Estos términos hacen referencia al tiempo futuro de sufrimiento y angustia incomparable que Israel y el mundo gentil experimentarán (p. ej. Dt. 4:30; Mt. 24:9, 21, 29; Ap. 7:14). En una de las exposiciones se concluyó que la palabra tribulación puede usarse legítimamente para todo el período de siete años de la septuagésima semana de Daniel y que el término gran tribulación debería aplicarse a la segunda de la semana. Los términos se usarán de este modo en nuestra exposición.
  2. El tiempo de angustia para Jacob. Esta frase es usada por el profeta Jeremías (30:7), y se centra en un tiempo de angustia y sufrimiento sin paralelo que experimentará la nación de Israel. Se dice que el “tiempo de angustia para Jacob” y el día del Señor son un tiempo de angustia sin paralelo para Israel. Dado que solo puede haber un tiempo semejante, se concluye que los dos se refieren al mismo período. El “tiempo de angustia para Jacob” tiene las mismas características que el día del Señor, y eso refuerza la conclusión de que se refieren al mismo período de tribulación de siete años.
  3. La ira de Dios. Esta frase se usa para hacer referencia a todo el período de la tribulación, ya que solo la ira de Dios podría distinguirse como “un tiempo de angustia sin paralelo” (p. ej. Sof. 1:15; 1 Ts. 1:10; 5:9; Ap. 11:18; 15:1; 16:1). La ira de Satanás y la ira del hombre podrían ser verdaderamente terribles, pero no pueden compararse con la ira de Dios. Puesto que se experimentará una angustia sin paralelo y dado que cubre todo el período de la tribulación, entonces concluimos que la ira de Dios habla de todo el período de la tribulación.
  4. La septuagésima semana de Daniel. Este término está basado en Daniel 9:24-27, donde se informó a Daniel que Dios iba a tener setenta semanas (490 años) de trato especial con Israel a fin de cumplir sus seis grandes propósitos. La semana final de siete años (la septuagésima semana) es aún futura, y comúnmente se llama tribulación.

Tal vez haya varias docenas de otras designaciones para estos siete años finales, los cuales hacen énfasis en un tiempo de gran angustia y aflicción, particularmente para la nación de Israel.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

 

 

Deja tus comentarios