Las palabras lo determinan todo

273

En el primer libro de bolsillo que escribí acerca de los efectos que tienen las palabras hablados “refrena tu lengua de mal decir”, hablé de una revelación que Dios trajo a  mi vida con relación a lo que decimos. Quiero repetirla para colocar un fundamento a todo lo que hablaré. La declaración de Dios fue la siguiente: “Tus palabras son documentos legales escritos en el mundo espiritual”.

Yo comentaba allí, que todo lo que nosotros pronunciamos pone en funcionamiento, primeramente, leyes espirituales que, luego, se manifestarán en lo natural. Que lo que decimos determinará nuestras victorias y fracasos, pues, las palabras es la materia prima que se necesita para que las realidades materiales se lleven a cabo. Jesús dijo: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” Mateo 18:18

Notemos que en lo que atamos o desatamos (con nuestras palabras) en la tierra, inmediatamente se lleva a cabo en el mundo espiritual. Entendamos que hay una estrecha relación entre lo que decimos aquí en la tierra con lo que sucede en mundo espiritual. Ahora, observemos lo dicho por el sabio Salomón: “Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso con los dichos de tus labios” Proverbios 6:12

Nuestro Señor Jesús quiso decir, que todo lo que nosotros atamos con nuestros dichos aquí en la tierra, nos enlaza en el mundo espiritual. En otras palabras, que nuestras confesiones nos comprometen con el mundo espiritual. Es, por ello, que toda persona debe aprender a ser prudente y a estar muy alerta con lo que sale de su boca.

Robert Vargas. Pastor, maestro y conferencista.

Deja tus comentarios