¡Los hijos nunca olvidan los momentos significativos! 1ra parte

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¿No son esos los recuerdos de la niñez que evocamos con más cariño, los ratos en que nuestros padres nos demostraban su amor dedicándonos tiempo y atención?

El cuidado personal que prestamos a los niños contribuye enormemente a su desarrollo. Si los privamos de ella, se consideran desdeñados y poco importantes, y al cabo de un tiempo se sienten rechazados. Eso nos sucede a todos. No siempre es necesario estar mucho tiempo con un niño para que comprenda que se lo quiere y aprecia. Lo que sí es imprescindible es pasar algo de tiempo con él. Y la calidad de los ratos que les dediquemos es tan importante como la extensión de los mismos.

Lo mejor que aligeremos para invertir en nuestros hijos es tiempo. Y es también el mejor regalo que les podemos hacer. Ninguna otra cosa tiene un efecto tan duradero en su vida.

Alguien dijo cultamente: “Nuestros hijos necesitan más nuestra presencia que nuestros presentes». Juega con ellos, lee con ellos, abrázalos, anímalos, disfruta de ellos. Sal a pasear con ellos y simplemente pasa un rato con ellos charlando. Hazles preguntas y escucha sus respuestas. Presta atención a lo que dicen”.

La mayoría de los padres tienen tanto que hacer que no dan abasto. Cuando surgen imprevistos, el tiempo que se pasa con los hijos queda relegado al último lugar. Solemos razonar que ya tendremos tiempo mañana. Pero nuestros hijos nos necesitan hoy.

Es importante que determines cuánto tiempo a la semana debes pasar con cada hijo y que busques espacios para ello. Considera que esos ratos son compromisos ineludibles y tienen prioridad sobre todo lo demás. Si surge una situación de verdadero apremio, puede que sea necesario que reprogrames el tiempo que vas a pasar con ellos; pero no lo canceles del todo. Si ves que postergas con frecuencia el tiempo que deberías dedicarles, es necesario que reevalúes tú escala de prioridades y tu plan y que elabores uno que dé resultado.

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