Más evidencia de un pacto incondicional 3ra parte

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Anteriormente, en su mensaje, Moisés habló del día cuando Israel caería en idolatría y se aparataría del Señor. Esta conducta infiel traería la fuerte disciplina de Dios, que incluiría la dispersión entre las naciones. Pero debido al pacto abrahámico, que seguiría vigente en medio de semejante desobediencia, Dios no los destruiría, sino que los llevaría de nuevo a la tierra y los acercaría a Él.

2 Reyes 13:23 “Mas Jehová tuvo misericordia de ellos, y se compadeció de ellos y los miró, a causa de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob; y no quiso destruirlos ni echarlos de delante de sus presencia hasta hoy”

A lo largo de todo el período de la monarquía, Israel y Judá tuvieron períodos de idolatría y desobediencia. Antes que los reyes reinaran sobre Israel, los jueces gobernaban un pueblo que periódicamente se hundía en las profundidades de la degeneración moral y la decadencia espiritual. Después de seiscientos años marcados por tiempos de terribles fracasos, 2 Reyes 13:23 fue escrito para las mismas personas con las que se había hecho el pacto originalmente. Muchas veces durante aquellos siglos Dios hubiera tenido razones suficientes para cancelar el pacto, excepto por una cosa: Él había jurado que cumpliría el pacto. Dependía solo de Él.

Miqueas 7:18,20 “Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia… El profeta de Dios, Miqueas, ya había hecho énfasis en la multitud de pecados ilícitos de la nación de Israel, pero estaba completamente convencido de que era imposible frustrar el cumplimiento del pacto por parte de Dios. Israel sería juzgado, pero Miqueas estaba seguro de que Israel tenía un futuro debido a las promesas dadas a los patriarcas.

Lucas 1:67:73 “Y Zacarías… profetizó, diciendo: Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo… Y acordarse de su santo pacto; del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, que nos había de conceder”

Cuando el anciano sacerdote Zacarías pensaba en los siglos que habían pasado profetizó bajo la dirección del Espíritu Santo que Dios seguía resuelto a cumplir con los compromisos de su pacto.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

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