Mujer es detenida cuando intentó predicarle al Presidente de China

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Una china evangélica, Zhou Jinxia, apasionada por Jesucristo, no mide las consecuencias a los riesgos de predicar el evangelio en el país donde los cristianos son perseguidos y detenidos por su fe.

Como muchos conocemos, China no tolera la predicación del evangelio. Se permiten solamente iglesia consideradas “regulares”. Es decir, iglesias que se alinean con la ideología del Partido Comunista Chino. La gran mayoría de las iglesias cristianas en el país actúan de forma clandestina, son las llamadas “iglesias subterráneas”, por quedar escondidas del gobierno comunista.

El pasado viernes (16), Zhou Jinxia resolvió salir de la provincia de Liaoning para quedarse frente a los jardines de Zhongnanhai, donde se encuentra la sede del gobierno en Pekín. Como no podía acercarse al Presidente chino, ella preparó un cartel, donde estaba escrito: “Dios ama a la gente del mundo y está llamando a Xi Jinping”.

Su intención de Zhou era llamar la atención de los participantes para la existencia de Dios y su amor revelado en Cristo, teniendo en vista que el ateísmo es el tipo de “creencia oficial” Partido Comunista Chino.

Zhou fue detenida por la Comisaría de Policía de Huanghe Street y presa al día siguiente por la Secretaría Municipal de Seguridad Pública de Dalian, donde nació.

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