¡No temas, se valiente y esfuérzate!

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Existen momentos en la vida donde sentimos desfallecer o donde, sencillamente, las fuerzas no nos dan para tanto ni para continuar hacia adelante. Es en esos momentos de vulnerabilidad donde nos encontramos más propensos a los ataques del enemigo, porque muchos flaqueamos en lo físico y en lo espiritual también y cuando estamos débiles, espiritualmente hablando, abrimos una puerta, la cual puede ser utilizada por el diablo para hacer estragos en nuestras vidas. Pero bueno es Dios que sabe que no íbamos a estar exentos de este tipo de situaciones y, por ello, nos deja algo muy importante en Su Palabra: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas” (Josué 1:9) RVR1960.

Dios no solamente desea que nos esforcemos, sino que también demanda que seamos valientes, ¿por qué? ¿Sabes cómo se siente una persona en esos momentos de vulnerabilidad? La respuesta es sencilla: débil. Y esa es la puerta abierta que el enemigo aprovechará para destruirte. No obstante, hay una declaración bien fuerte que encontramos en la Palabra y esa es la que debes hacer en esos momentos de debilidad física, emocional y espiritual. Mira lo que la Biblia nos enseña al respecto: “y que el débil diga: «¡Yo soy fuerte!” (Joel 3:10 DHH). Cómo enfrentas esos momentos de debilidad determinarán tu derrota o tu victoria, tú eliges. Hoy, sin embargo, yo elijo ser fuerte en medio de mi debilidad, hoy decido ser lo que Dios quiere que sea: esforzado y valiente. Hoy no le permitiré a las circunstancias ni al diablo determinar el destino que ya Dios determinó para mi vida, hoy no siento desfallecer, sino continuar hacia adelante a pesar de las tormentas que se levanten, porque tengo un Dios que me ha prometido estar conmigo a donde quiera que vaya. Hoy determino de cambiar las circunstancias y cerrar la puerta, que pudo haber sido el principio de mi destrucción, y botar la llave en un sitio en el que jamás sea encontrada. Hoy decido ser esforzado y valiente.

Finalmente, hay algo más que Dios desea entregarte en este día y es este verso, “pues Mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9 LBLA). Deja que el poder de Dios se manifieste en tu vida, no hay situación adversa que Dios no cambie a nuestro favor y ¿sabes por qué? Uno, porque su Palabra lo respalda: “sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito” (Romanos 8:28 DHH). Y dos, porque Él siempre tiene el control de todo, aún hasta del más mínimo detalle,  porque “nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes” (Deuteronomio 31:8 NBD). Espero que esta corta reflexión haya llegado en un momento crucial de tu vida. Si has sido bendecido con esta reflexión, te reto a compartirla con alguien más. Dios te bendiga hoy y siempre.

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