Nos beneficiamos de la Palabra cuando reconocemos el bendito alcance de las promesas de Dios

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“Hay como una afectación que impide a algunos cristianos el vivir y explorar la religión como algo que pertenece a lo común y corriente de la vida. Es para ellos algo trascendental y de ensueño; más bien una creación piadosa más o menos irreal, que una cosa de hechos, tangible Creen en Dios, a su manera, para las cosas espirituales, y para la vida futura; pero se olvidan totalmente que la verdadera piedad tiene la promesa de la vida presente, lo mismo que la venidera. Para ellos sería casi una profanación el orar acerca de los pequeños negocios y asuntos de la vida. Quizá se sorprenderían si me atreviera a sugerirles que esto hace dudosa la realidad de su fe. Si no puede darles apoyo en las pequeñas tribulaciones de la vida, ¿les va a ser de algún valor en las grandes tribulaciones de la muerte?” (C. H. Spurgeon.)

“La piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente y de la venidera” (1ª Timoteo 4:8). Lector, ¿crees esto, que las promesas de Dios cubren todos los aspectos y particulares de tu vida diaria? ¿0 quizá te han descarriado los “dispensacionalistas”, haciéndote creer que el Antiguo Testamento pertenece sólo a los judíos, carnales, y que “nuestras promesas” se refieren sólo a las cosas espirituales y no a las materiales? ¡Cuántos cristianos han obtenido consuelo de “no te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5). Bueno, pues, esto no es más que una cita que procede de Josué 1: 5. De la misma manera, 2ª Corintios 7:1 habla de “teniendo estas promesas”, pero una de ellas, referida en 6:18, ¡se encuentra en el libro de Levítico!

Quizás alguien preguntará: “¿Dónde se puede establecer una línea divisoria? ¿Cuáles promesas del Antiguo Testamento me pertenecen de modo legítimo?” Corno respuesta vemos que el Salmo 84: 11 declara: “Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.” Si tú andas realmente «en integridad» estás autorizado para apropiarte esta bendita promesa y contar con que el Señor te dará “gracia y gloria y el bien” que requieras de El. “Mi Dios suplirá a todas vuestras necesidades” (Filipenses 4:19). Por tanto si hay una promesa en alguna parte de su Palabra que se ajusta a tu caso y situación presente, hazla tuya como apropiada a tu “necesidad”. Resiste firmemente todo intento de Satán de robarte alguna parte de la Palabra del Padre.

Seminario Reina Valera

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