Nunca te rindas

1374

Hijo mío, acércate a mi sin temor, sin reservas, no tengas miedo, yo soy tu Padre que te ama, que cada día te cuida, que espera que te esfuerces, que seas valiente, que salgas adelante, sé que has tenido dificultades, que has tenido muchos problemas, pero de algo si estoy seguro, es que esos problemas y de esas dificultades vas aprender mucho, te ayudarán a crecer, a ser una mejor persona, atener experiencias que te hagan más fuertes como una fe invisible y un corazón incansable. Nunca te rindas, lucha cada día por tus sueños, confía en Mí, vive confiando a mí.

Al amanecer, al anochecer, en todo momento, acércate a mí y yo estaré aquí para escucharte, para bendecirte, para cuidarte… Habrá problemas en tu vida, habrá dificultades, pero yo sé que tú puedes salir adelante, nunca estarás solo, sólo permíteme estar a tu lado con una simple oración… No trates de resolver los problemas a tu manera, acércate a mí y Yo te daré las herramientas para que puedas sobrepasar las dificultades… Y cuando pienses que ya no tienes más que dar, ahí estaré Yo, sosteniéndote con mi diestra, cuidando de ti, apoyándote, abriéndote camino para que tú puedas seguir avanzando.

Nunca te rindas, No lo dejes, lucha cada día, la recompensa al final, será increíblemente grande, como no te la puedes imaginar… Yo te he creado a mi semejanza, te conozco desde que estabas en el vientre de tu madre, se tus habilidades y tus debilidades, se tus aspiraciones, los deseos más profundos de tu corazón… Tus metas y sobre todo, es el propósito de tu vida… Un propósito de amor y Yo estoy aquí cada día para ayudarte alcanzarlos, no seas como aquellos que se rinden a mitad del camino, que dejan todo, porque creen que nunca podrán alcanzar sus sueños, porque intentan resolver los problemas a su manera, porque no me permiten entrar a su corazón, porque siempre hacen a un lado, cuando yo lo único que quiero es ayudarlos.

Hijo mío, te hablo a ti, a ti que tienes un futuro por delante, no importa que edad tengas, nunca es tarde para volver a empezar. Así seas un niño, un adolescente, un adulto o un anciano. Para mí tu vales mucho, lo único que te pido es que entregues tu corazón… Tu vida, tus planes y yo te ayudaré a alcanzarlos, no pienses que por ser viejo ya no tienes nada más que hacer, aun te falta mucho por recorrer y mucho por ayudar, necesito tus manos para poder obrar, es solo através de ti, que juntos podemos llevar paz y esperanza a toda la humanidad.

Blas Luna                             

 

Deja tus comentarios