El peligro de la abundancia. 1ra parte

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La mayoría de las adversidades en los mensajes de Cristo fueron para los que tienen riquezas, no para los pobres. En la pobreza, el tema es generalmente definido: honradez o falta de honradez. La opulencia es mucho más sutil. En los Estados Unidos, creo yo, casi todo el mundo sería clasificado como adinerado por cualquier norma bíblica. Nuestras ansiedades y preocupaciones no tienen nada que ver con la falta de cosas, sino más bien con la perdida de cosas. Muchos cristianos, si no la mayoría, llevan dentro el temor de perder los bienes materiales que han adquirido

El plan de Dios para el contentamiento

A pesar de que varios pasajes bíblicos enseñan acerca de los peligros de las riquezas materiales, la Palabra de Dios no enseña que la pobreza sea la alternativa. Dios quiere que nosotros entendamos que el dinero es una herramienta para el logro de su plan por medio de nosotros. Si hemos de hallar verdadero contentamiento debemos establecer algunas orientaciones básicas.

Adopte una norma de vida razonable. El tener un excelente o exceso no significa que el mismo esté ahí para que lo usemos a nuestro antojo. “Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:21). Es importante que desarrollemos un estilo de vida basado en convicciones no en circunstancias. “Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad” (2 Pedro 3:11). La abundancia en si no es precisamente una señal de las bendiciones de Dios. Satanás puede fácilmente duplicar cualquier riqueza de este mundo. Las riquezas de Dios no vienen acompañadas de tristeza y son para traer a otros a la salvación

Establezca el hábito de dar. Dios quiere que los cristianos, además de aportar los diezmos, provean para las necesidades de otros. “Y respondiendo el rey, les dirá: En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí los hicisteis” (Mateo 25:40). No hay mejor manera de apreciar lo que tenemos que observar a aquellos que tienen verdaderas necesidades. Cada cristiano debe participar directamente en proveer las necesidades de otros. Hay muchas organizaciones cristianas que actúan como conductos para tales fondos. Si tú no puedes hacerlo personalmente, esta sería la mejor opción. Con millones de personas que están muriendo literalmente de hambre en el mundo de hoy, el resultado sería vidas salvadas tanto como almas salvadas.

Sino para que haya igualdad; en el momento actual vuestra abundancia suple la necesidad de ellos, para que también la abundancia de ellos supla vuestra necesidad, de modo que haya igualdad. Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo demasiado; y el que recogió poco, no tuvo escasez. (2 Corintios 8:13-15).

Larry Burkett

 

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