¿Podemos activar las promesas de Dios?

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Decide que vas a recibir lo que Dios dice (Santiago 1:6-8)

No dejes de creer, hablar y actuar hasta que haya llegado la manifestación..

No te rindes nunca (Hebreos 6:12)

Sigue haciendo la voluntad de Dios (Hebreos 10:35-36)

Llena tu mente y tu corazón con una visión de la promesa ya cumplida

Medita en la promesa día y noche hasta que sea real en tu corazón (Josué 1:8).

Mantén los ojos en la promesa y no en las circunstancias (2 Corintios 4:18).

Proclama la promesa en voz alta constantemente.

Declara que ya es tuya (2 Corintios 4:13, Proverbios 18:20-21)

Actúa y habla como si fuera la verdad (Santiago 1:23-25)

Nunca dudes del poder de la promesa de Dios

Cuando uno capta el potencial que existe en las promesas de Dios, y entiende que todo se puede desatar por fe, la vida cristiana se transforma de una rutina religiosa y aburrida en una aventura de fe, victoria y triunfo. Las circunstancias negativas no representan nuestro destino, sino que son obstáculos temporales que tienen que rendirse frente al poder de la Palabra de Dios a través de sus promesas. El creyente llega a ser el canal que Dios utiliza para realizar su voluntad en la tierra.

¡Levántate ahora! Busca las promesas de Dios y úsalas como herramientas divinas para construir tu vida.

Barry Benneth

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