¿Es posible considerar “matrimonios” a las uniones de personas del mismo sexo?

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Como una señal previa de los últimos días antes de la Segunda Venida del Señor, encontramos que en muchos países se están legalizando la unión de parejas entre homosexuales y lesbianas. Esto no es más que el cumplimiento profético de lo que ya nuestro Señor Jesucristo profetizó que serían los últimos días ante de Su venida.

En Lucas 17:28-30 dice: “Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste”.
Sabemos por la palabra de Dios, que el matrimonio u hogar cristiano el Señor lo instauró santo.

El homosexualismo y lesbianismo están condenados por la Biblia. Las personas que manifiestan estas inclinaciones son vidas que han sido contaminadas por demonios sodomitas, los que las mantienen esclavizadas a esta nefasta depravación. En su misericordia el Señor Todopoderoso tiene el poder de hacer que estas vidas puedan ser libres, si se arrepienten y vienen al conocimiento de la verdad en Cristo Jesús. La sangre de Cristo es lo único que puede hacer que estas personas sean libres de su terrible extravío y de los demonios sodomitas que los mantienen cautivos. El juicio divino cayó sobre Sodoma y Gomorra (Génesis 19) y las ciudades Adma y Zeboim (Deuteronomio 29:23), precisamente por practicar la sodomía.

El Señor mandó a su siervo Moisés que registrara en la Ley, mandamientos que condenaban en forma clara este tipo de relaciones (Deuteronomio 23:17-18). Esto para prevenir que en el pueblo del Señor, Israel, se empezara a manifestar estas prácticas que eran muy comunes a los pueblos paganos vecinos a ellos.

Siglos más tarde el apóstol Pablo, relaciona estas prácticas perversas a las consecuencias de la inmoralidad sexual y la perversión del hombre.

En Romanos 1:26-28 dice: “…por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen…”.

Pastor  Eduardo Balderrama

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