Recuérdale a Dios su Palabra

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Debemos pedirle a Dios de acuerdo a su voluntad, y su voluntad está en su palabra. Si quieres tener respuestas en tus oraciones, recuérdale a Dios lo que ha salido de sus labios. Que tus oraciones estén llenas de: “Señor tu Palabra dice…” ¿Por qué? Porque es imposible que lo que Dios ha dicho deje de cumplirse. Su palabra hará el efecto que encierra en sí misma. Dios dijo: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.   Isaías 55:11.Dios

Cuando tu oración está llena de lo que Dios dice, tu oración no volverá vacía, sino que ella hará el efecto necesario. Hay un relato en el nuevo testamento de una mujer que pudo tomarse de lo que dice las escrituras para conseguir un milagro en su vida. Mateo en su evangelio nos dice: “Saliendo Jesús de allí, se fue a la religión de Tiro y de Sidón y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella religión clamaba, diciendo: ¡Señor hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra…” Mateo 15:21-23.

Sobre los cananeos reposaba una maldición dada por Noé (Génesis 9:25) y, aparte de eso, ellos no pertenecían al pueblo del pacto, es decir al pueblo de Israel. Así que vemos a esta mujer cananea clamando por su hija endemoniada y, aunque cueste creerlo, “Jesús no le respondió nada”. Cuando comenzaba los caminos del Señor y leí este pasaje me preguntaba por qué Jesús fue tan injusto con esta mujer. Sin embargo, entendí posteriormente que nuestro Señor no estaba obligado a responderle a una mujer fuera del pacto. La respuesta de Jesús  a sus discípulos fue: “No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” Mateo 15:24.

Nótese que el maestro dijo; “…a las ovejas perdidas de la casa de Israel”, y esta mujer no era de Israel. Ahora, ¿Fue desanimada esta cananea por la actitud de Jesús? ¿Se fue sin recibir su milagro? Dice las escrituras: “Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo “¡Señor socórreme!” Mateo 15:25.

Jesús al ver esta extranjera arrodillada ante él si le respondió palabras, pero solo para reafirmarle que él no estaba comprometido con el pueblo gentil. “No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos” Mateo 15:26.

Pastor Robert Vargas                

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