¿Sabes por qué la transformación es la más gloriosa de las promesas de Dios? 2da parte

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El Espíritu Santo me da el poder para hacer morir el pensamiento pecaminoso. Y cuando este está muerto, Dios me da una pequeña parte de la naturaleza divina en su lugar. Voy a través del fuego y soy limpiado. Incluso en la situación aparentemente insignificante consigo parte de las promesas más preciosas, y recibo parte de la naturaleza divina, ¡vida eterna! Dios hace un milagro en mí. ¡Por una motivación para ser fiel!

 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.” 1 Pedro 1:6-7.

Transformación diaria

Las oportunidades están ahí todos los días para que yo sea transformado. Y si no las encuentro ¡vivo en vano! Si no reconozco el pecado en mí y no lo mato, ¡entonces voy a través del día con el objetivo equivocado en mente!

La transformación es un acontecimiento diario, no es una especie de hechizo que Dios vaya a llevar a cabo en el futuro cuando sea mayor. Si yo soy la misma persona hoy en día como lo fue ayer, ¿Cómo puedo esperar ser un hombre transformado por completo al final de mi vida?

Quizás me doy cuenta que hoy no soy sustancialmente una persona muy diferente de lo que era ayer. A menudo son pocos cambios. Y es un largo camino por recorrer. Pero si no puedo ver mi transformación de un día a otro, entonces puedo ver una semana atrás. O un mes. O seis meses.

Y cuando veo que he llegado a ser más paciente, que me he vuelto más amoroso, y que me he vuelto más piadoso de lo que era antes, ¡me lleno de una gran cantidad de gozo! Cuando yo puedo ver mi vida y ver que realmente se ha vuelto más fácil para mí ser paciente ahora a causa de todas las veces que he llevado a la impaciencia a muerte. Estoy en un cambio. Estoy siendo transformado.

Glorioso objetivo final

El objetivo principal de mi vida es ser transformado tanto como sea posible a la imagen de Cristo. Que sea lleno tanto como sea posible con naturaleza divina.

Así que cuando estoy con otras personas ellas experimentan solo alegría, paz, amor y paciencia que viene de mí. Jesús fue un hombre mientras estuvo aquí en la tierra, y fue tentado como cualquier otro hombre, pero él luchó contra el pecado y nunca cedió. Una transformación se llevó a cabo en él, y él pudo decir: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.”  (Lucas 2:52, Juan 14:7 a 10, 1 Pedro 4:1)

Porque Jesús siempre obedeció a su padre, nunca sucumbió a algunas de las tendencias de su naturaleza humana, y durante toda su vida fueron todas sus reacciones divinas. Una feroz batalla contra el pecado pasó en el interior, pero la gente a su alrededor vio al Padre en Él.

¡También es mi objetivo! ¡Es mi deseo! ¡Es mi único deseo mientras esté aquí! También quiero decir: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.” También quiero llegar a la naturaleza divina.

Y por la gracia de Dios, esto es realmente posible

Fuente: cristianismoactivo.org

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