Se dan a conocer una lista de milagros que marcó el rescate de los niños en Tailandia

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Tras el rescate de los 12 niños futbolistas atrapados en las cuevas Tham Luang, se pudo evidenciar una serie de destalles que fueron considerados milagrosos, ya que marcaron la operación del rescate.

Esta serie de milagros fueron calificados por Tiago Gomides, misionero de la organización Sepal, sobre la base de los relatos de la pareja Ben y Kiesha Jones, que actúan en el norte de Tailandia.

  1. La forma en que se encontraron los tailandeses

Ante la dificultad para entrar en la cueva, dos buceadores británicos involucrados en la operación de rescate, Richard Stanton y John Volanthe, tuvieron la idea de estirar una línea que sirviera de guía al camino más fácil a lo largo de las cámaras de aire.

Después de recorrer dos kilómetros, John Volanthen percibió que no tenía más hilo y fue a la superficie de la cámara para buscar algún lugar para amarrarlan. Fue entonces cuando se encontró con el equipo completo, los trece, mirando hacia él. Si ese cable era más cortos los metros, no se fueran encontrado los muchachos el 2 de julio, de acuerdo con el Observador sitio portugués.

  1. La ayuda del único niño cristiano

Nacido en Myanmar y criado por profesores cristianos en Tailandia, Adul Sam-on, de 14 años, usó su capacidad de hablar inglés para ayudar a sus amigos, en el país donde menos de un tercio de la población habla la lengua.

Adul que también habla tailandés, birmano y chino fue el único que logró comunicarse con los buceadores británicos que los encontraron el 2 de julio, según el sitio Daily Mail.

Nacido en Wa State, Estado autónomo de Myanmar, dejó su familia a los siete años para obtener una educación mejor en el norte de Tailandia, pero sus padres aún lo visitan en la iglesia donde fue acogido.

  1. La lluvia no impidió el rescate

Inicialmente, las autoridades locales y expertos pensaron en mantener al grupo dentro de la cueva hasta el final del período de monzones en la región, lo que podría hacer que se quedaran meses allí.

Pero hubo un momento en que el nivel de agua en la cueva se volvió el menor desde que el grupo fue encontrado, en medio del inicio de la estación más lluviosa en el país.

“No hay otro día más allá de hoy para estar más listos. Si no empezamos, perderemos la oportunidad”, afirmó el líder de la operación en la ocasión, según UOL.

  1. Bombas de agua se rompieron después de la salida del grupo

Después del rescate de los tailandeses, la energía eléctrica y las bombas para retirar el agua dejaron de funcionar, forzando a los últimos rescatistas a dejar la cueva a la prisa. En la ocasión, se oyó de repente un grito partiendo del lugar más delicado del trayecto de salida, una galería tubular por donde se pasaba con mucha dificultad.

“El australiano que supervisaba el paso comenzó a gritar diciendo que la bomba de agua había dejado de funcionar”, contó a la AFP Chaiyananta Peeranarong, de 60 años, ex comandante de la Marina tailandesa.

  1. Condiciones sorprendentes de salud

Las autoridades de salud informaron el miércoles que los niños y el técnico de fútbol no muestran signos de estrés y están sanos, a pesar de haber perdido peso durante los días de aislamiento.

“Por nuestra evaluación, están en buen estado y no exhiben estrés. Los niños estaban bien cuidados en la cueva. La mayoría de los niños perdió, en promedio, dos kilos “, dijo Thongchai Lertwilairattanapong, inspector del departamento de salud tailandés, según Ver.

  1. Unidad involucrada en la acción de rescate

El grupo en el centro de los esfuerzos de rescate fue formado por buceadores de varios países e integrantes de fuerzas especiales de la Armada tailandesa en una verdadera operación internacional. La operación de rescate movilizó a más de 1.000 personas, informa la BBC.

Entre los voluntarios en la operación estaba la brasileña Tatiana Araújo, de 36 años. Misionera del Ministerio Casa da Graça, vive en Tailandia desde hace seis años trabajando como profesora de inglés y participó activamente en el rescate como traductora.

  1. Unidad de la Iglesia por el mundo

“La iglesia de Cristo en todo el mundo se unió para clamar a Dios por su intervención. Discípulos de todos los rincones de la Tierra oraban, con la esperanza que el Señor podía hacer lo imposible suceder. Y sucedió “, observó Santiago.

“Sin duda, Dios hizo este milagro que el mundo presenció y se conmovió”, afirma el misionero. “Ahora es hora de celebrar el poder y la gracia de Dios, que diferente de los ritos budistas, no necesitó ofrendas ni sacrificios, pero en amor, se lanzó una vez más en la historia para rescatar a los que estaban perdidos”.

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