Significados de la Gracia de Dios 1ra parte

345

La gracia representa que Jesús murió por nosotros.

El apóstol Pablo lo escribe de esta manera:

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. ” (Romanos 5:1-2, 6-8, énfasis añadido)

¿Qué podemos leer allí? Que la vida cristiana es algo que se nos concede por gracia, algo que no merecemos, mediante la obra de Jesús. Es una gracia en la cual estamos firmes, y una gracia que nos impulsa a vivir cada día más como Dios quiere que vivamos.

Pablo habla de eso en el capítulo 6 de Romanos:

“¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (Romanos 6:15-18 Énfasis, añadido)

En otras palabras, la gracia de Dios nos impulsa a obedecerlo en agradecimiento por habernos librado del castigo de la ley y de la esclavitud del pecado. Sobre eso también leemos en la carta a Tito:

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2:11-14)

Volviendo al punto del comienzo…

Jesús murió por nosotros a pesar de que éramos malos. Lo hizo para salvarnos de la ira de Dios satisfaciendo su demanda de justicia (eso es lo que significa propiciación). Merecemos la ira de Dios porque todos hemos pecado. Dios nunca debe gracia.

Dios no puede perdonarnos de forma simplista porque Él es santo y aborrece el pecado y hay un sentido muy claro en el que Él odia a los pecadores. Sobre esto último podemos leer en muchos pasajes y uno de esos es éste:

    Los insensatos no estarán delante de tus ojos;

    Aborreces a todos los que hacen iniquidad. (Salmos 5:5)

Así que Dios Jesús en la cruz como si Él hubiese vivido nuestras vidas, descargando Su ira sobre Su hijo en la cruz del calvario. Eso es lo que habla Pablo en Romanos capítulo 3:“… por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados…” (Romanos 3:23-25 énfasis ñadido)

¿Por qué Dios hizo eso? La respuesta es otro significado de la gracia de Dios y te hablaré de él a continuación, pero antes de eso, quiero que notes esto que cite arriba: “… para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”.

En otras palabras: Se nos ha dicho que no merecemos el cielo, pero la verdad es que tampoco merecemos la tierra porque hemos sido pecadores. Dios pasó nuestros pecados por alto, antes de que nosotros situásemos nuestra fe en Jesús, gracias al sacrifico de Jesús. Cristo no solo compró nuestra entrada al cielo, sino que también compró nuestro tiempo aquí en la tierra antes de que fuéramos cristianos y recibiésemos Su salvación, para que lo conociéramos. Dios fue paciente con nosotros gracias a Cristo.

Predicador Josué Barrios

Deja tus comentarios