Sinopsis del libro de Apocalipsis. 1ra parte

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“Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas” (Ap. 1:19). Lo que Jesús le dijo a Juan muestra las tres divisiones del libro de Apocalipsis. La primera división es “las cosas que has visto”, y tiene que ver con la visión inicial que Juan tuvo de Cristo (1:10-20) que viene después del prólogo del libro. La segunda división “las que son”, abarca las cartas a las siete iglesias que se encuentran en los capítulos 2 y 3. La tercera división, que comprende la mayor parte del libro (4:1-22:21), detalla “las que han de ser después de estas”. Estas tres divisiones proporcionan un marco cronológico básico del libro de Apocalipsis.

Las primeras dos divisiones de Apocalipsis cubren el pasado y el presente. En el capítulo 1, Juan escribe su visión del Cristo vivo, glorificado, y se le recuerda que el Señor Jesús es el Señor soberano. Los capítulos 2 y 3 registran las cartas que el Señor de la iglesia escribió a las iglesias de Asia Menor. Evidentemente había más de siete iglesias en Asia Menor cuando se escribió Apocalipsis; por lo tanto la pregunta es por qué se les denomina las siete iglesias. La respuesta es que estas siete iglesias históricas fueron seleccionadas, porque representaban las siete condiciones espirituales básicas en las que podrían encontrarse las iglesias de cualquiera de las eras. Éstas representan puntualmente las iglesias a lo largo de la era de la iglesia, desde los días de Juan hasta el arrebatamiento.

No solo son representativas de las congregaciones de los días de Juan, sino que se podrían decir con toda seguridad que, dadas las mismas circunstancias espirituales que rodean a los creyentes a lo largo de esta presente era, las siete iglesias también son representativas de todas las congregaciones que existirán durante toda la era de la iglesia… Cada segmento dentro de la cristiandad puede identificarse con estas cartas tan solo al leerlas. Por eso las escrituras repiten siete veces la amonestación: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice de las iglesias”.

Se ha debatido bastante acerca de si estas iglesias son proféticas; es decir, ¿representan siete períodos consecutivos de la historia de la iglesia? Aunque esta posición ha contado con cierto apoyo por parte de expositores calificados, esta perspectiva parece carecer de la claridad hermenéutica y exegética que necesita para que sea fuerte. Es mejor interpretar que las siete iglesias son representativas de toda la era de la iglesia.

La tercera división (4:1 – 22:21) constituye el enfoque de Apocalipsis y cronológicamente viene después de la era de la iglesia (2:1 – 3:22) como lo evidencia la frase de apertura: “Después de esto” (4:1). Esta división comienza con la maravillosa escena celestial del trono de Dios, donde reside, donde reside toda la autoridad para reinar y juzgar. El trono (que es símbolo de autoridad) se menciona diecisiete veces en estos dos capítulos, pues la gran cuestión en este momento es: “Quién tiene la autoridad de juzgar y regir el mundo y el universo”. Se declara que el Señor Jesús (el León-Cordero de Judá) es el único digno de juzgar y reinar, y, por consiguiente a Él le es dado un rollo de mano de Aquel que está en el trono. El rollo es el título de propiedad del universo (comprado con la sangre del “Cordero que fue inmolado”), que le da la autoridad de volver a poseer el mundo y de expulsar al invasor conocido como Satanás.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

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