Tus acciones hablan tan fuerte que no oigo tus palabras

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Muchos creen que, a la hora de intentar comunicarse con los demás el mensaje es el único que importa. En realidad, la comunicación va más allá de las palabras. Albert Mehrabian, profesor emérito de psicología de la Universidad de California, realizó una interesante investigación donde descubrió que la comunicación cara a cara consta de tres componentes: las palabras, el tono de voz y el lenguaje corporal. Quizás resulte sorprendente el hecho de que en algunas situaciones, por ejemplo, cuando los mensajes verbales y no verbales no son coherentes, aquello que las personas nos ven hacer y el tono que empleamos puede tener muchísimo mas peso que las palabras que pronunciamos al intentar comunicarnos. En las situaciones en las que se comunican sentimientos y actitudes ocurre lo siguiente:

  • Los que decimos representa sólo el 7 por ciento de lo que creen los demás.
  • La forma en que lo decimos representa el 38 por ciento.
  • Lo que los otros ven representa el 55 por ciento.

Aunque parezca increíble, más del 90 por ciento de la impresión que solemos causar no tiene nada que ver con el contenido de lo que decimos. Entonces, si crees que la comunicación sólo tiene que ver con las palabras, estás totalmente equivocado y siempre tendrás dificultades para relacionarte con los demás.

Si bien estas estadísticas revelan las limitaciones de las palabras en algunas situaciones comunicativas, no nos ayudan a descubrir qué debemos hacer para comunicarnos mejor con los demás. Entonces, ¿cuál es la solución? Howard Hendriks, mi mentor a la distancia desde hace muchos años, afirma que todas las comunicaciones tienen tres componentes básicos: el intelectual, el emocional y el volitivo. En otras palabras, cuando intentamos comunicarnos con alguien, debemos incluir lo siguiente:

 Razonamiento: algo que sabemos.

Emociona: algo que sentimos y

Acción: algo que hacemos.

Creo que tres componentes también son fundamentales para establecer relaciones con el prójimo. Si no incluyes alguno de estos tres elementos, el vínculo con el otro no se establecerá y se producirá una interrupción en la comunicación. Para ser más específico, explicaré de qué manera creo que se producen estas interrupciones. Si intento comunicar…

  • Algo que sé pero no siento, mi comunicación es desapasionada.
  • Algo que sé pero no hago, mi comunicación es teórica.
  • Algo que siento pero no sé, mi comunicación es infundada.
  • Algo que siento pero no hago, mi comunicación de hipócrita.
  • Algo que hago pero no sé, mi comunicación es presuntuosa.
  • Algo que hago pero no siento, mi comunicación es mecánica.

Cuando falta algún componente, pierdo fuerza como comunicador. Por el contrario, cuando incluyo los tres componentes: el razonable, la emoción y la acción, mi comunicación es convincente, apasionada y creíble. El resultado es la relación. Si incluyes los tres elementos, creo que podrás conseguir el mismo resultado.

John C. Maxwell

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