Una nueva manera de vivir.

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La Biblia nos muestra la historia de una restauración. Rota la comunicación con Dios por el pecado, la familia vino a ser el lugar donde se manifestó esa ruptura de forma trágica: Caín mató a su hermano Abel y el dolor entró de golpe  en  el  seno  de  la  primera  familia.  A  partir  de  ese  momento necesitamos  la  gracia  de  Dios  para  regresar  a  la  armonía  inicial,  a  la comunión con Dios y con nuestro prójimo en el ámbito familiar.  Hablo a cristianos nacidos de nuevo en primer lugar. En Cristo regresamos al  plan  original  de  Dios,  y  con  él  la  familia  recobra  la  estabilidad  y  su fundamento de bienestar. Comienza una nueva manera de vivir según los parámetros  de  la  palabra  revelada  de  Dios  en  las  Escrituras.  En  Cristo somos nuevas criaturas, por tanto, andamos en una nueva manera de vivir. La  palabra  de  Dios  nos  marca  el  orden  que  ha  de  prevalecer  y  renueva nuestras  costumbres  sociales,  culturales,  políticas  o  tradiciones  familiares heredadas de nuestros padres. Textos: (2 Corintios 5:17) (Efesios 4:17-24 y 5:22-33) (Colosenses 3:1-3, 18-21) (1 Pedro 3:1-7) (Romanos 12:2).

Dios es un Dios de orden

Dios ha colocado un orden en la creación que es imprescindible para que las cosas funcionen y podamos disfrutarlas. Cuando hablamos de orden en el ámbito familiar no estamos pensando en el dominio de unos sobre otros, sino de un orden creacional para que haya armonía como en una orquesta musical.  Según 1 Corintios 11:3 el orden es el siguiente: Dios es la cabeza de Cristo; Cristo es la cabeza del varón; y el varón es cabeza de la mujer. ¿Qué significa ser cabeza? El Padre no ejerció la tiranía sobre el Hijo; ni Jesús ejerce la tiranía sobre el varón. De la misma manera, al hombre no le ha  sido  dado  el  derecho  de  ejercer  el  despotismo  sobre  la  mujer  y enseñorearse de ella. El diablo ha sembrado cizaña en la palabra de Dios y ha mezclado la verdad con mentira, haciendo pasar el resultado por verdad. Generalmente  se  ha  interpretado  que  ser  cabeza  es  imponerse,  mandar, dominar. Sin embargo, ser cabeza es tomar la iniciativa para actuar y ser el primero en proveer, no en recibir. El Padre tomó la iniciativa de enviar al Hijo, Jesús se sometió a Su voluntad libremente y de común acuerdo. Jesús es  cabeza  de  la  iglesia  y  se  dio  a  sí    mismo,  tomó la  iniciativa  para entregarse. La iglesia, como resultado de esa entrega de amor, le obedece voluntariamente y por amor. En el caso del esposo debe ser lo mismo. Es la 6 enseñanza de Pablo en Efesios que veremos más adelante. Por ello se dice en la Escritura que pongamos los ojos en Jesús (Hebreos 12:1-2). El padre de la mentira ha cambiado la verdad de Dios pretendiendo que la voluntad divina es el dominio del hombre sobre la mujer. Y todos aquellos que no han cambiado de naturaleza en Cristo siguen los dictados, en un extremo o en  otro,  del  padre  de  la  mentira  y  el  engaño,  incluidos  los  ámbitos religiosos.  El hombre y la mujer  no son iguales, es evidente, somos complementarios.

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