Vea el fracaso desde el interior

109

Muchas personas tienen una visión demasiado amplia del fracaso. Se apresuran a tildar cualquier intento de fracaso. Si no ven un resultado positivo inmediato, ven un enorme error. El fracaso no es el resultado externo, es la actividad interna.

Cierta vez, Thomas Edison hacia experimentos: buscaba obtener una goma de origen natural. En esa búsqueda tuvo 50.000 fracasos. Su asistente le dijo: “Señor Edison, hemos hecho 50.000 experimentos, sin tener ningún resultado”. Edison replicó: “¡Resultados! Tenemos maravillosos resultados. Ahora conocemos 50.000 formas en que esto no funciona”. Thomas Edison sabía que hay solo una cosa que puede considerarse fracaso, y es dejar de intentar.

Muchas veces las personas que fracasan con frecuencia siguen esta filosofía: si no tengo un éxito inmediato, destruiré toda evidencia de lo que intenté. Lo hacen porque ven el fracaso desde afuera. Lo que le mundo juzga como un obvio fracaso muchas veces no es tal, en lo más mínimo. Si estudiamos historia, descubriremos que el mundo ha catalogado como fracasos algunos hechos que han sido los más grandes éxitos de la humanidad. Algunos ejemplos: el banquero que le dijo a Alexander Graham Bell que sacara ese “juguete” (¡el teléfono!) de su oficina; el productor de Hollywood que escribió: “Rechazado” en el guión de “Lo que el viento se llevó”; el mayor inversor de Henry Ford, que en 1906 pidió vender todas sus acciones; el señor Roebuck, que pidió que se vendiera su parte en la tienda Sears Roebuck por 25.000 dólares, pues pensaba que jamás lograrían grandes ventas (la última vez que leí acerca de Sears, me enteré de que venden 25.000 dólares en mercadería… casa dieciséis segundos.) ¿Ve usted el fracaso desde el interior, o desde el exterior?

John C. Maxwell

Deja tus comentarios