Vejaciones en el matrimonio. 2da parte

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Otro punto que quiero resaltar es que, como en un porcentaje altísimo se le da a la mujer la custodia de los hijos y por ello, la vivienda, en muchísimos casos la mujer se aprovecha del marido, sabiéndose beneficiada por la ley.

  1. Se hacen chantajes emocionales y se “comercia” con las visitas a los hijos. Si el padre no “paga”, éste y toda la familia de él (abuelos, tíos, primos, etc.) dejan de ver a los niños.
  2. Muchas mujeres que han impedido que los hombres vean a sus hijos, al casarse más tarde y separarse también después, se han visto impedidas de ver a sus propios nietos, cuando ellas pensaban que controlaban la situación, pues los jueces han dado la custodia a sus nueras y éstas no las dejan verlos, cumpliéndose el principio de que lo que uno siembra, eso cosecha.

Aun en los casos en que ambos conyugues obran de buena fe, en una separación o divorcio nadie se libra de sufrir, tener ansiedad, angustia, sentimientos de culpabilidad y fracaso. Los hombres y las mujeres nunca serán los mismos, pues romper una familia es como perder un brazo y una pierna a la vez. Uno lucha por adaptarse a la nueva situación.

Los más fuertes sobreviven tras pasar unos meses o años de dificultad, pero nunca dejarán de ver cómo sus hijos anhelan una familia completa con los seres que les dieron la vida, unidos con los de su misma sangre y con los mismos genes y familias. Pero otros no logran superar esta desgracia nunca más y caen en picado hasta la desolación, la locura o la muerte.

Los más perjudicados siempre son los hijos, que además son los que no tienen voz ni voto en estos temas, aunque lo que está en juego son sus hogares, su futuro y su familia. Tarde o temprano esto deriva en rebeldía y desobediencia, en desequilibrios emocionales y temores a la hora de tomar decisiones futuras.

Pastor Virgilio Zaballosy

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