Versículos para los amigos del alma

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Me acuerdo como si fuera ayer, mi mejor amiga y yo solíamos correr por la calle a la salida de la escuela rayando con tiza las paredes de los vecinos. ¡Cómo pasa el tiempo! Hace poco más de un año celebrábamos su boda. Dios me ha dado muy buenos amigos (no es necesario hacer aquí una lista de sus nombres, ellos saben bien quienes son, nosotros lo sabemos)… Los amigos son como una sonrisa de Dios en la vida.

¿Les has hablado a tus amigos recientemente? Hace un par de días que estaba pensando en ellos, dónde y cómo estarán. Pasa, a veces, que uno crece y se desconecta de aquellos que fueron tan importantes en su vida. Los amigos también forman parte de nuestra amistad y relación con Dios. Ellos han sido regalos de Dios para nosotros y como todo regalo de Dios algún día se nos pedirá cuentas de cómo los hemos tratado.

Decía el gran escritor británico C.S. Lewis «La amistad no es necesaria, como la filosofía, como el arte… No tiene valor de supervivencia; más bien es una de esas cosas que dan valor a la supervivencia». ¿Qué sería de la vida sin amigos? Ellos le dan a la vida sabor y gusto, y a través de ellos podemos descubrir a Jesucristo, porque él es más amigo que cualquier amigo.

    1 Samuel 18:1-3

Después que David terminó de hablar con Saúl, Jonatán se hizo muy amigo de David, y llegó a quererlo como a sí mismo. Saúl, por su parte, aquel mismo día lo tomó a su servicio y no lo dejó volver a casa de su padre. Y Jonatán y David se juraron eterna amistad, porque Jonatán quería a David como a sí mismo.

    Proverbios 18:24b

    Hay amigos más fieles que un hermano.

    Juan 15:12-15

Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho.

Jesús nos llama «amigos»; y cuando esto pasa, la vida es otra… dan ganas de correr por las calles llenos de alegría como cuando éramos niños.

Juan Rojas Hernández. Escritor cristiano

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