“Llevé mi pensamiento a Dios” afirma mujer en Brasil que salió ilesa luego que su automóvil fue arrastrado por un tren

Un automóvil fue atropellado por un tren el pasado jueves 22 de octubre en Barra Mansa, en el sur de Río de Janeiro, Brasil.

“Llevé mi pensamiento a Dios” afirma mujer en Brasil que salió ilesa luego que su automóvil fue arrastrado por un tren
“Llevé mi pensamiento a Dios” afirma mujer en Brasil que salió ilesa luego que su automóvil fue arrastrado por un tren

Se trata de Luciane Aparecida, quien era la conductora del vehículo que decidió frenar sobre las vías y pretendió salir con el vehículo todavía en movimiento. Al percatarse de que el tren se aproximaba, el pasajero del automóvil descendió para intentar empujarlo y evitar el choque. No obstante, fue golpeado por el costado y arrastrado hasta una parada del tren.

La mujer afirma que no sabía que el tráfico estaba prohibido para el momento del incidente.

Los bomberos informaron que la mujer estaba asustada, pero no sufrió ninguna herida.

Imágenes quedaron captadas

Las imágenes fueron captadas a través de un vídeo donde se observa el vehículo siendo arrastrado por el tren. La conductora del vehículo, Luciane Aparecida, indicó que el vehículo fue arrastrado al menos 50 metros.

“Estoy aliviada, viva. Estaba caminando por la ladera y cuando me detuve, el tren ya estaba muy cerca. Me puse muy nerviosa y perdí el control. No sabía si parar o continuar. Me puse al frente y acaba de morir”, expresó Luciane.

El pasajero que aparece en el vídeo tratando de empujar el auto es el esposo de Luciane.

La pareja no sabe si el vehículo sufrió una pérdida total, porque aún no han resuelto la parte burocrática del accidente.

Pese al susto, ella y su marido no han sufrido ninguna lesión. Luciane comunicó que ninguno de los dos escucharon la advertencia audible sobre la aproximación del tren, hasta que ya estaban atrapados en la parte superior de la línea de ferrocarril.

“Me fui en silencio. Mi marido llegó con las manos en la cabeza, estaba mirando dentro del coche y yo ya estaba fuera. En su cabeza yo estaba muerto. Me siento agradecido, pero también triste por los daños en el coche. Pero fue un milagro”, indicó Luciane.

“Llevé mi pensamiento a Dios. No pensé que saldría de allí con vida. Fue una providencia divina”, finalizó.