Un cristiano iraní es azotado 80 veces por beber vino en la ceremonia de la cena sagrada

Se trató del cristiano iraní converso Mohammad Reza (Youhan) Omidi, quien fue azotado 80 veces tras beber vino como parte de la Santa Cena.

Un cristiano iraní es azotado 80 veces por beber vino en la ceremonia de la Santa Cena
Un cristiano iraní es azotado 80 veces por beber vino en la ceremonia de la Santa Cena

Según señala el artículo 18, está totalmente prohibido que los musulmanes iraníes ingieran alcohol; sin embargo se hacen algunas excepciones para las minorías religiosas aprobadas por el gobierno, incluidos los cristianos. No obstante, Irán no reconoce a los musulmanes convertidos como cristianos.

Por formar parte de los no reconocidos, Youhan pasó los dos últimos años en prisión y actualmente vive bajo el exilio interno, donde es miembro de una iglesia doméstica, siendo la única comunidad cristiana disponible para los conversos en Irán.

El cristiano emprendió sus dos años de exilio en la ciudad suroeste de Borazjan hace un mes.

Durante el pasado sábado 10, recibió una citación por parte de las autoridades de su ciudad natal de Rasht, ubicada a más de 1.000 km al norte de Borazjan, para viajar a su  costa y recibir la sentencia de 80 latigazos.

Otros cristianos fueron condenados

Otros dos cristianos  compañeros Youhan de la iglesia casera, Mohammad Ali (Yasser) Mossayebzadeh y Zaman (Saheb) Fadaee, fueron igualmente  condenados a 80 latigazos en septiembre de 2016  por un tribunal civil y revolucionario en Rasht; además que se negó a condenarlos por operar en contra de la seguridad nacional al dirigir iglesias caseras.

Tal castigo, y las sentencias de 10 años que la acompañan, les fueron impuestos a ellos y a su pastor Yousef Nadarkhani un año posterior por un tribunal revolucionario de Teherán.

Cabe señalar que no se trata de la primera experiencia de Youhan con los azotes; pues durante el 2013 también recibió 80 latigazos, junto con otro miembro de la iglesia, por el mismo motivo, usaron vino para la Santa Cena.

Pese a las sentencias, Youhan afirma que estaba agradecido por la relativa “tolerancia” mostrada por los que llevaron a cabo la sentencia, posteriormente de que les explicara que no había actuado de forma inadecuada, sino que sólo compartió un vaso de vino como acto de adoración a Dios.