Una líder evangélica y su equipo salen a la calle a orar y a repartir comida a miles de personas en New York

Se trata de Sofía Moncayo, de nacionalidad colombiana y su equipo quien aprovecha el tiempo que tiene, para ayudar a las personas necesitadas durante la pandemia en New York, EE.UU.

Noticias Cristianas - Una líder evangélica y su equipo salen a la calle a orar y a repartir comida a miles de personas en New York
Una líder evangélica y su equipo salen a la calle a orar y a repartir comida a miles de personas en New York

La líder de la oración reunió a su equipo mientras decenas de neoyorquinos hacían cola fuera de la iglesia para ser abastecidos con los alimentos recogidos.

“Estamos muy agradecidos por esta gente de aquí. En el nombre de Jesús, oramos”, oró Sofía, mientras su grupo de mujeres respondía: “Amén”. Entonces Sofía indica: “Ahora, a trabajar”.

El equipo trabajó durante horas sin parar. Recolectaron cajas pesadas, clasificaron miles de artículos e incluso quitaron la nieve de la acera. Pese a que tenían frío, estaban mojadas y cansadas, las mujeres estaban contentas por el trabajo voluntario no remunerado que estaban haciendo para ayudar a muchas personas.

Desempleo causado por la pandemia

En medio de la pandemia de COVID-19, Moncayo empezó a dirigir el programa de distribución de alimentos a través de la iglesia Mosaic West Queens en el barrio de Sunnyside. La iniciativa comenzó en marzo de 2020 y ella se hizo cargo un mes más tarde, cuando ampliaron la distribución de alimentos a cientos de personas.

Desde entonces, Sofía ha pasado por sus propias batallas. Fue despedida de su trabajo en una empresa de construcción y sigue en el paro.

La cristiana además debe cinco meses de alquiler del estudio de artes marciales que posee con su marido en el barrio.

A pesar de esas duras circunstancias, Moncayo sigue liderando la recaudación de fondos y coordinando a decenas de voluntarios que distribuyen más de 1.000 cajas de alimentos a las familias dos veces por semana.

“Creo que ayudar a los demás tiene que afectar químicamente a tu cerebro, porque si no estuviéramos haciendo todo lo que estamos haciendo, creo que esto habría sido un momento mucho más aterrador”, expresó.

“Ser capaz de profundizar y ayudar a otros realmente te da perspectiva y te ayuda a creer que tú también estarás bien”, agregó.

Voluntarios se hicieron presentes

La mayoría de los alimentos son donados por un restaurante del barrio y otras fuentes. Además se ha contado con la ayuda del Programa de Cajas de Alimentos de los Agricultores a las Familias, supervisado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Moncayo, se sintió motivada a ser voluntaria por su fe cristiana debido a los recuerdos de la inseguridad alimentaria a la que se enfrentó cuando crecía en la ciudad de Nueva York.

Recordó cómo se unía a su familia en las colas para comprar pan y queso en las despensas y cómo a veces se sentía avergonzada.

“Una de las cosas que queríamos asegurarnos es que no miráramos a las personas que hacían cola en la despensa como personas que necesitaban comida, y nos centráramos realmente en pensar: oye, estos son nuestros vecinos”, indica.

Personas beneficiadas

Carol Sullivan, residente en Sunnyside, quedo desempleada de su trabajo como directora de escena cuando los teatros de Broadway cerraron por la pandemia.

Sullivan al inicio dudaba de recibir alimentos de la despensa, pero dice que Sofía y los demás voluntarios la hicieron sentir bienvenida.

“Ha sido un vínculo con la comunidad que no tenía antes y también me evita mucha ansiedad por tener que tener dinero para pagar la comida en lugar de tener que pagar las facturas”,  comentó Carol.

Facebook Comments Box