Una orden por parte de una juez le permite al condado de Los Ángeles prohibir los cultos en la iglesia de MacArthur

Un tribunal de Los Ángeles, California, está frenando que el pastor John MacArthur, continúe con los servicios de adoración; esto, en la lucha legal con los funcionarios del condado.

Noticias Cristianas - Una orden por parte de una juez le permite al condado de Los Ángeles prohibir los cultos en la iglesia de MacArthur
Una orden por parte de una juez le permite al condado de Los Ángeles prohibir los cultos en la iglesia de MacArthur

Se trató de la orden emitida por un juez de la Corte Superior de Los Ángeles el día  jueves, luego de negarse a seguir las protecciones constitucionales de  los Estados Unidos y California para con las iglesias de la nación.

Tal fallo no aplica el patrón constitucional de revisión apropiado, según los abogados de Thomas More Society que representan a MacArthur y Grace Community Church.

Prohibiciones para la iglesia

La orden judicial prohíbe a la iglesia de Sun Valley “realizar, participar o asistir a cualquier servicio de adoración en interiores” y además prohíbe la adoración al aire libre a menos que se sigan restricciones onerosas en un movimiento de mano dura contra el predicador conocido internacionalmente y su congregación.

Algunos funcionarios salud del condado indicaron que la iglesia ha violado reiteradamente las órdenes judiciales y de salud pública, necesarias para frenar la transmisión del COVID-19.

Abogados defensores del pastor

Los abogados de MacArthur explicaron que el juez se negó a considerar sus importantes argumentos de separación de poderes de una manera significativa y esencialmente eludió el tema.

“Estamos decepcionados con el fallo sobre la orden judicial preliminar, ya que el tribunal no aplicó el análisis de escrutinio estricto a la orden del gobierno que creemos que es requerido por la Constitución de California y el precedente legal”, indicó el fiscal especial Charles LiMandri.

“El tribunal tampoco consideró adecuadamente la evidencia médica y científica de que el número actual de personas con síntomas graves de COVID-19 ya no justifica el cierre de las iglesias. Tampoco creemos que el tribunal haya tenido debidamente en cuenta el hecho de que las iglesias han sido tratadas como ciudadanos de segunda clase en comparación con las decenas de miles de manifestantes. Más que nunca, las iglesias de California son esenciales. Por lo tanto, planeamos apelar esta decisión para, en última instancia, reivindicar el derecho constitucionalmente protegido de nuestros clientes al libre ejercicio de la religión”, comentó LiMandri continuado.

Otros asesores del pastor se pronunciaron

Por su parte la asesora especial Jenna Ellis, consideró la orden como un revés temporal y dijo que MacArthur tiene todo el derecho a realizar servicios de adoración.

“La iglesia es esencial, y ningún agente del gobierno tiene el poder ilimitado y desbocado para obligar a las iglesias a cerrar indefinidamente. El argumento del condado era básicamente ‘porque podemos’, que es la definición misma de tiranía. Sin limitar el poder del gobierno a favor de la libertad y derechos protegidos, no tenemos libertad. Lucharemos por la libertad religiosa, como hicieron nuestros fundadores cuando redactaron la Primera Enmienda”, expresó Ellis.

El pastor asegura que el juez inclinó la balanza a favor del condado en lugar de la libertad religiosa.

“En un fallo inexplicable, el juez dijo que la balanza se inclinó a favor del condado. ¿ 1% de los californianos con un virus aparentemente gana sobre la Constitución de los Estados Unidos y la libertad religiosa para todos? Eso no es lo que dijeron nuestros fundadores. Tampoco es eso lo que dice Dios, quien nos dio nuestros derechos para que nuestro gobierno se supone que protege”, indicó MacArthur.

“La balanza siempre debe inclinarse a favor de la libertad, especialmente para las iglesias” agregó.

Demanda al condado por parte del pastor

Según CBN News, MacArthur y Grace Community Church están demandando al condado, y al estado de California, por intentar cerrar su culto bajo órdenes relacionadas con COVID-19 que probablemente violan la constitución del estado. La demanda se presentó luego de que MacArthur recibió una carta de cese y desistimiento que prohibía el culto en interiores y lo amenazaba con multas y encarcelamiento si Grace Community continuaba adorando en el edificio de su iglesia.

La demanda marcó la doble moral que se ha implementado a los manifestantes de Black Lives Matter, a quienes se les ha permitido e incluso animado a inundar las calles por miles, mientras que las iglesias se han visto en la obligación de mantener sus santuarios cerrados por temor a que los servicios de adoración puedan causar contagios de COVID-19.