¿Cómo influye Satanás en mi amistad con Dios?

¿Influye Satanás en mi amistad con Dios? por supuesto que sí, de seguro pensarás ¿Y por qué influye? la respuesta es sumamente fácil, Satanás ataca a las personas que quieren tener una amistad con Dios.

Reflexiones Cristianas - ¿Cómo influye Satanás en mi amistad con Dios?
¿Cómo influye Satanás en mi amistad con Dios?

¿Cómo ataca? De la siguiente manera: Satanás conoce nuestras debilidades, y nos ataca con nuestra debilidad, él no quiere que las personas tengan una relación íntima con Dios, porque sabe a dónde irán si le siguen.

Satanás dice que las personas sirven a Dios por lo que lo que Él les da y no porque verdaderamente lo aman. Fue tanto así que, Satanás desafió a Jehová, acusándolo de ser mentiroso y de ser injusto, porque no permitió que Adán y Eva decidieran lo que estaba bien y lo que estaba mal.

Pero ¿Cómo crees que estaría el mundo hoy en día, si Adán y Eva hubieran decidido lo qué está bien, lo que está mal y aparte se hubieran dejado llevar por Satanás?

Por eso, es que solo Dios sabe cómo hace las cosas, él es perfecto y sabe cómo trabaja. Si Dios hubiera permitido esto, hoy el mundo de seguro fuese un caos.

Satanás fue capaz de atacar a Job

 Inclusive, Satanás llegó a decir que Job servía a Dios por egoísmo.

«Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No  le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumento sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia», Job 1:9-11.

Además, le dijo que él podía hacer que Job dejara de servirle, pero Dios sabía que Satanás se equivocaba, así que decidió poner a prueba a Job, de esta forma Satanás vería que Job le servía a Dios por amor.

«Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová», Job 1:12.

Job lo había perdido todo, pero sin embargo, este se mantuvo leal a Dios. Job nunca pecó, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

«Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno», Job 1:20-22.

Job no se imaginaba que Satanás lo estaba acusando, ni porque estaba sufriendo tanto. Inclusive, llegó a pensar que era Dios el que le estaba enviando esas pruebas.

No obstante, Job se mantuvo firme; y con esto no quedo ninguna duda de que Job no era egoísta. Era sin duda alguna amigo de Dios, y demostró que lo amaba. Con esto, las acusaciones de Satanás quedaron como una mentira.

Deja tu comentario acerca de esta reflexión