Derrumbando paredes

Te encuentras corriendo la carrera que tienes por delante, moviéndote a toda velocidad con la bendición del Señor. De pronto ¡zas! Te estrellas contra una pared.

Reflexiones Cristianas - Derrumbando paredes
Derrumbando paredes

Puede ser una pared de enfermedad o de dificultad económica, de decepción espiritual o de fuertes problemas familiares. Sin importar que tipo de pared sea, la consecuencia siempre es la misma. Te frena por completo.

Los deportistas le llaman a eso “estrellarse contra la pared”. Cuando eso ocurre, el cuerpo dice: “No más, es todo lo que puedo hacer. No puedo seguir. No puedo ir más rápido, me rindo”.

Sin embargo el deportista experimentado sabe que “la pared” no es el final, sino una muestra de que está a punto de lograr un nuevo nivel. Si se esfuerza un poco más, volverá a recobrar las energías. De pronto, irá más rápido que antes, conseguirá un nivel de excelencia que no hubiera podido obtener de ninguna otra forma.

Momentos de fracaso

En esos momentos que te sientas en la peor condición y el fracaso esté tocando a tu puerta, sumérgete en la Palabra de Dios. Posiblemente medites en un pasaje en particular por días o semanas, esperando recibir una manifestación, al parecer sin éxito.

Sin embargo, como la aurora de la mañana, la luz irá en aumento hasta que el día sea hermoso. Eso significa que la manera de cruzar esa pared de problemas es abriendo un agujerito en ella con tu fe y con la Palabra del Señor.

Después sigue perforando ese agujero. ¡No te detengas! ¡Y, muy pronto, las fuerzas de Dios entrarán demoliendo todo obstáculo a su paso! Una vez que eso acontezca, nunca más serás el mismo, y permanecerás totalmente convencido de que sólo se requiere una irrupción como ésa, para convertirte en ese vencedor que nunca se rinde.

Oremos juntos: Padre, ilumíname con tu luz y permíteme avanzar por encima de las pruebas. Delante de Ti esta mi vida. Coloco en tus manos lo que soy para que se haga siempre acorde a tu hermosa voluntad. Amén.