Fundamentados en la verdad de Dios

Si permitimos que las verdades de la Palabra de Dios invadan nuestra mente, guarden nuestras emociones e influencien nuestra conducta, el Señor nos recompensará con abundancia. Al leer su Palabra y reflexionar sobre en ella, experimentará como es andar en sus caminos.

Reflexiones Cristianas - Fundamentados en la verdad de Dios
Fundamentados en la verdad de Dios

Sin embargo, no se trata de algo que podemos descubrir por nosotros mismos, sin antes leer las sagradas Escrituras, pues los caminos del Señor son diferentes a los nuestros: son más altos, más grandes y eternos.

Relación cada día más intima

También, su relación con Dios se volverá cada vez más íntima, porque Él ha decidido revelarse a quienes lo buscan y acatan sus mandamientos.

Cuando usted vea que el Señor cumple siempre sus promesas, su confianza en su fidelidad acrecentará. No importa cuál sea su actual situación, sabrá que puede confiar en Él.

Prontamente Dios convertirá sus preocupaciones en una gozosa expectativa de lo que Él hará posteriormente en su vida. Aunque le aguarden tiempos dificultosos, tendrá la certeza de que el Señor los utilizará para traer bien a su vida.

La vida fundamentada en la verdad

Una vida fundamentada en la verdad es poderosa. Aquellos que viven por la Palabra del Señor amplían el discernimiento espiritual, que guía sus decisiones y los resguarda contra la artimaña. Porque manifiestan sabiduría y carácter santo.

Dios hace posible que impresionen a otros a niveles incalculables. Y como Dios sabe que puede confiar en ellos, también les da mayores responsabilidades y oportunidades de servicio en su reino.

Con todo esto a nuestra disposición, ¿no sería sabio invertir nuestro tiempo en la Palabra de Dios? El resto de las actividades que requieren nuestra atención se consideran muy importantes o satisfactorias, pero ciertamente no hay ninguna de ellas que pueda ofrecernos la riqueza espiritual de una vida fundamentada en la verdad.

Señor, renueva siempre mi disposición y disciplina para vivir por Tu Palabra y ayúdame a hallar de nuevo el camino, cuando caiga en algún momento en distracciones que me alejen de Ti. Gracias Padre ¡Amén!

«Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día»; Salmos 25:4-5.

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