¡El pecado que Dios NO PERDONA! Es mejor que no lo cometas…

¿Sabías que entre tantos pecados que puedes cometer hay uno específico que no tiene perdón de Dios? Pues sí, en la biblia se refleja que el blasfemar contra el Espíritu Santo de Dios no tiene perdón.

¡El pecado que Dios NO PERDONA! Es mejor que no lo cometas...
¡El pecado que Dios NO PERDONA! Es mejor que no lo cometas…

Mateo 12:31 dice: «Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada».

Este tema, muy reflexivo y el cual he considerado demasiado importante debe ser muy aclarado y tomado en cuenta.

Bíblicamente, para el judaísmo los que blasfeman debían ser condenados a muertes; esto según Levítico 24, en el antiguo testamento.

Igualmente, en el libro de Marcos 3:28-29 dice: «De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno«.

Muchos cristianos sensibles se preocupan de que han cometido el pecado imperdonable. El hecho de que están conscientes es una indicación de que todavía están escuchando al Espíritu y desean responderle.

¿De qué manera puede una persona blasfemar contra el Espíritu Santo?

Un ejemplo de blasfemar contra el Espíritu Santo, es cuando en las congregaciones ante las manifestaciones de hablar en lengua; las personas puedan pensar que son espíritus los que hablan, o es brujería.

También cuando ocurren milagros portentosos; llegar a pensar que es magia u otros poderes actuando. Siempre la blasfemia está asociada a decir o a pensar, que algo que hizo el Espíritu de Dios se le atribuya a Satanás.

Las personas que actúan así, no es por ignorancia lo hacen por un corazón endurecido y obstinado que les es placentero e insisten en vivir en el pecado. Por lo que no pueden aceptar el convencimiento del Espíritu Santo.

Importante saber que negar la existencia del Espíritu Santo de Dios, o no considerarlo como persona, también es un irrespeto y blasfemia.

Por otra parte es bueno aclarar que; a una persona le cuesta creer que es el Espíritu de Dios obrando y manifestándose, pero tampoco atribuye la manifestación a otra razón.

Déjeme decirle que eso no es blasfemar contra el Espíritu Santo de Dios sino que se le llama incredulidad. Así la persona tiene la oportunidad de ser convencido por el Espíritu Santo de Dios.