Viviendo bajo el Poder de Dios

Hay tiempos en los que sabes lo que Dios quiere que hagas; sin embargo, no crees tener la fuerza espiritual necesaria.

Reflexiones Cristianas - Viviendo bajo el Poder de Dios
Viviendo bajo el Poder de Dios

De algún modo, te sientes internamente seco. Sabes que la Palabra asegura que “del interior del que cree en mí, correrán ríos de agua viva”; Juan 7:38. Pero en esos instantes, ni siquiera puedes hallar el riachuelo, mucho menos el río.

La Palabra del Señor nos da una orden clara y precisa referente a esas situaciones: nos expresa que debemos avivar el fuego del don de Dios que mora en nosotros. ¡Avívate! Cualquier cosa que necesites ya la tienes en tu interior.

Jesús la depositó allí. Todo lo que requerirás alguna vez en la vida para hacer lo que Dios te ha llamado a hacer, ya ha sido colocado en tu interior por el Dios todopoderoso.

La fe, el poder y el amor ya viven ahí. Créelo. Exprésalo en voz alta. Declara lo siguiente, para ti mismo: “Avivo el amor y el poder de Dios que están en mí. Despierto y echo fuera las angustias y miedos de aquellas circunstancias que escapan de mi control. Cobro vida en el Espíritu del Dios viviente. ¡Estoy avivado!”

Ya el poder Dios, se encuentra contigo.

Oremos juntos: Padre, hazme tan poderoso en la guerra que derrote cada impulso en mi alma que quiera echar abajo la paz, tan poderoso en mi dureza contra la amargura que la ternura de mi corazón no sea devastada por las heridas, tan poderoso que jamás dude de que junto a ti, puedo superar cualquier acontecimiento. Amén.