Aumenta el número de protestas contra legalización del aborto en Brasil

Miles de personas se concentraron en San Pablo, para una caminata hasta la plaza de la sé, el pasado domingo 30 de septiembre. Muchas familias, niños, jóvenes, religiosos y organizaciones pro vida salieron con pañuelos azules cuello, franjas y banderas.

“Incluso bajo fuertes lluvias los manifestantes levantaron bandas que decían” ¡Vida sí, aborto no! “O” Salvemos las dos vidas “, en alusión a la defensa tanto de la mujer como del feto en formación.

La marcha reunió al menos 15 mil personas, según los organizadores. La iniciativa forma parte de la llamada “ola celeste latinoamericana” que ya ha sucedido en varios países. En Argentina , el movimiento se reunieron millones y logró presionar al Senado a no aprobar la legalización del aborto.

En el Brasil, la manifestación fue motivada por la discusión en el Supremo Tribunal Federal (STF) sobre la propuesta de despenalización del aborto hasta la 12ª semana de gestación, por el PSOL (Partido Socialismo y Libertad).

El tema también guió los debates entre los candidatos presidenciales, pero pocos han tomado una posición clara en contra del aborto.

Los participantes de la “Marcha por la Vida” -que comenzó en São Paulo, pero pretende extenderse por todo el país- soltaron globos azules en memoria de las víctimas del aborto ya través de un bebé inflable con una luz parpadeante en su interior, representaron los golpes de un corazón, indicando que desde la concepción hay vida.

El movimiento no es sólo de cristianos, aunque la mayoría de los participantes son católicos o evangélicos. Hay fieles de otros credos y hasta personas sin religión participando. Un niño en el vientre necesita cuidado y protección de la madre y de todos los que están a su alrededor. “Esa es una cuestión de ciudadanía”, recordó Sumaya Zogbi, una de las organizadoras de la Marcha.

Según ella, una mujer en crisis, que pasa por una situación de gestación que no esperaba, también necesita apoyo y protección. “Cualquier actitud momentánea puede traer consecuencias para el resto de la vida de esa mujer”, afirmó.

“Tenemos que concientizar a las personas que cuando nos posicionamos contrarios al aborto, estamos defendiendo también la vida de la mujer”, dijo Jeanine Castilho de Freitas Rossi, que estaba junto a un grupo de 30 ciclistas de la diócesis de Santo Amaro.

Al final de la Marcha, se leía un manifiesto ampliamente divulgado en los medios sociales, donde enfatizaba que “la vida está por encima de cualquier bienes económicos y se constituye en el primer derecho a ser preservado por leyes sabias y políticas públicas de gobierno, por iniciativas sociales, culturales o económicas”.

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